Un nervioso Jorge Ignacio Palma habla sobre Marta Calvo: “¡Que en paz descanse, Dios mío¡” (Junio 2022)
Jorge Ignacio Palma, presunto asesino de Marta Calvo y otras dos mujeres, declara en la Audiencia Provincial de Valencia
Jorge Ignacio Palma, presunto asesino de Marta Calvo y otras dos mujeres, ha declarado en el juicio contra él en la Audiencia Provincial de Valencia
El presunto asesino niego haber matado a Marta Calvo y las otras mujeres, y niega su modus operandi afirmando que no les dio ninguna sustancia que llevase a sus muertes
Al referirse por primera vez al relato de la muerte de Marta Calvo ha pronunciado: “Que en paz descanse, Dios mío”
Sesión clave en el juicio contra Jorge Ignacio Palma, el presunto asesino de Marta Calvo, quien también está acusado de matar a otras dos mujeres, –Arliene Ramos y Lady Marcela Vargas–, así como de intentarlo con otras ocho mujeres entre el verano de 2018 hasta el 7 de noviembre de 2019.
Hoy, en la decimoctava vista judicial en la Audiencia Provincial de Málaga, Jorge Ignacio, que se ha mostrado por momentos visiblemente nervioso, titubeando y con miradas hacia su letrada como buscando salida en momentos incómodos al arranque de la sesión, ha negado que matase o tuviese intención de matar a Marta Calvo y las otras dos mujeres. “No, absolutamente”, ha dicho, llegando a negar también el presunto modus operandi que se le atribuye en la muerte de las víctimas, introduciéndoles cocaína por vía vaginal. En su lugar, ha asegurado que la droga la usaban para consumir, –tanto él como algunas de las prostitutas a las que contrataba frecuentemente–, y a veces de una forma “erógena”, como ha afirmado. Además, ha dicho que hacía “fiestas blancas” en el “40% de los servicios” y ha llegado a decir que lo descubrió “a través de ellas”.
Negándose a contestar a la Fiscalía y la acusación particular, –aunque sí ha respondido de forma impulsiva cuando esta última se ha referido a la carta que escribió en prisión, en la que usaba el plural para afirmar que temía que le viesen como “un monstruo asesino de mujeres”–, sus primeras declaraciones las ha hecho a preguntas de su letrada.
En las primeras palabras al ser preguntado por Marta Calvo, Jorge Ignacio, ha señalado que contrató sus “servicios” durante “varias horas”, y ha relatado cómo fue el momento en que tuvo, por su cumpleaños, “la desafortunada idea” de pasar la noche anterior a la que llegase su madre, que vivía en Mallorca, “acompañado”.
Jorge Ignacio Palma y su relato de la muerte de Marta Calvo
Ha sido entonces cuando, por primera vez, pronunciaba el nombre de Marta, tras lo que esbozaba un: “Que en paz descanse, Dios mío”. Tras ello, ha explicado cómo contacto con ella y en qué circunstancias terminó produciéndose el encuentro con ella.
“Le dije, a mí me interesaría hacer varias horas, pero no en tu piso, en mi casa. Ella me dijo, ‘no hay ningún problema, recógeme porque yo no tengo coche”. Tras ello, afirma, llegaron a Manuel, en Valencia, y asegura que Marta Calvo le dijo que llevaba “varios días de fiesta” y le pidió “parar” y darse “una ducha”.
Entonces, asegura que dio su aprobación y después se acostaron. “La cuestión empezó en que cuando yo me desperté, primero la llamo para ver si despierta, subo la persiana, la miro, veo que tiene un poco extraño, la toco, la muevo, noto que el tacto era extraño, que le faltaba temperatura… Lo noté enseguida. No le encontré pulso, no respiraba, y entonces a mí se me viene el mundo encima, ha dicho”.
Tras ello, a preguntas de su letrada ha reiterada que no mató a Marta Calvo ni le dio nada que le pudiera causar la muerte: “Absolutamente no”, ha dicho.
¿Por qué no llamó Jorge Ignacio Palma al 112?: su justificación para deshacerse del cuerpo de Marta Calvo
Del mismo modo, preguntado sobre por qué no llamó antes al 112 y por qué tardó tanto en entregarse, Jorge Ignacio Palma ha declarado que estaba muy nervioso y en ese momento todo cuanto pensó era en suicidarse.
Sobre su modo de actuar, presuntamente descuartizando el cuerpo, ha dicho que al día siguiente llegaba su madre y, nervioso, pensó en deshacerse de su cuerpo sin vida para que no lo viera ni ella, ni se enterase el casero ni nadie.
“A mí se me viene el mundo encima y yo lo que pienso es en suicidarme. Me sentí muy desgraciado. Lo único que yo quería era pasar un buen rato y mira lo que me encuentro. A mí lo que se me viene es: antecedentes por droga, colombiano, servicio sexual… Yo pensé en suicidarme, la verdad. Es por eso que, al ver que no tenía signos vitales, y seguramente llevaba tiempo así… no me pareció ya oportuno (llamar al 112), porque lo que yo quería era suicidarme”, ha dicho.
Posteriormente, en la misma línea, ha explicado, rompiendo aparentemente a llorar, que no pudo hacerlo: “Ahí vino otra connotación. Yo estaba muy desesperado, pero cuando uno se ve frente a la muerte, poque yo quería ponerle la cabeza al tren y ese tipo de cosas, o tirarme a un camión, yo decía… ‘vamos a ver, soy creyente, si yo no le he quitado la vida a nadie, ¿por qué me voy a quitar la vida? Entonces, efectivamente, al final no pude y preferí entregarme, con lo que eso me ha costado”, ha dicho, recalcando: “Yo también soy un ser humano”.
La abogada de Jorge Palma le para los pies en plena declaración tras una impulsiva contestación
La abogada de Jorge Palma le para los pies en plena declaración tras una impulsiva contestación (Junio 2022)
Jorge Ignacio Palma, presunto asesino de Marta Calvo y otras dos mujeres, declara en la Audiencia Provincial de Valencia
Su propia abogada, María Herrera, ha frenado a Jorge Ignacio Palma tras contestar impulsivamente a una pregunta de la acusación popular
La carta de Jorge Palma, presunto asesino de Marta Calvo: “Prefiero morir y enfrentar a la justicia divina”
Este miércoles, Jorge Ignacio Palma, el presunto asesino de Marta Calvo, quien también está acusado de matar a otras dos mujeres, –Arliene Ramos y Lady Marcela Vargas–, así como de intentarlo con otras ocho mujeres entre el verano de 2018 hasta el 7 de noviembre de 2019, ha declarado en la decimooctava vista judicial en la Audiencia Provincial de Málaga durante el juicio en su contra. Lo ha hecho tras dejar claro que no contestaría ni a la Fiscalía ni a la acusación particular, sino solo a las declaraciones de su abogada, María Herrea, y el jurado. Sin embargo, en un momento determinado, y de forma impulsiva, ha roto sus intenciones iniciales.
Ha sucedido concretamente cuando le han preguntado por la carta escrita en prisión y por el uso del plural en la misiva al decir que “tenía miedo de que le vieran como un monstruo asesino de mujeres”, algo ante lo cual ha contestado por impulso que “es una forma de escribir”.
Ello presumiblemente le ha valido una silenciosa advertencia de su abogada, como puede verse en las imágenes que grababan la sesión, en las que se escucha como en ese momento le chistaban a un Jorge Ignacio que desvía su mirada justamente a la posición donde se encuentra su letrada.
Tras ello, el presunto asesino de Marta Calvo volvía a morderse los labios y guardar silencio ante las preguntas que la acusación particular tenía previsto formularles, las cuales han sido leídas pese a conocer su negativa de no responder.
Jorge Ignacio niega que matase a Marta Calvo y las otras dos mujeres
Durante la jornada, en una sesión clave, Jorge Ignacio ha negado que matase a Marta Calvo ni a las otras dos mujeres, y ha rechazado también el modus operandi que le atribuye la acusación: suministrar a sus víctimas cocaína por vía genital para aprovecharse de ellas. Sobre ello ha manifestado que solo utilizaba la droga para onsumo y en ocasiones de forma “erógena”. En este sentido, ha afirmado que hacía “fiestas blancas” en “el 40% de los servicios” que contrataba, y que lo aprendió de ellas, aunque ha asegurado al mismo tiempo que no les introdujo ningún otro tipo de sustancias.
En la primera ocasión en que, a preguntas de su abogada, ha pronunciado el nombre de Marta Calvo, ha sorprendido esbozando seguidamente un: “Que en paz descanse, Dios mío”, al tiempo en que ha pasado a relatar cómo contrató sus servicios durante “varias horas”, afirmando que la halló muerta durante la mañana del día siguiente.
“La cuestión empezó en que cuando yo me desperté, primero la llamo para ver si despierta, subo la persiana, la miro, veo que tiene un poco extraño, la toco, la muevo, noto que el tacto era extraño, que le faltaba temperatura… Lo noté enseguida. No le encontré pulso, no respiraba, y entonces a mí se me viene el mundo encima”, ha expresado, señalando que todo cuanto quería hacer entonces era suicidarrse. Por eso, y porque no quería que nadie se enterese, –tampoco su madre, que iba a verle el día siguiente, ha dicho–, justifica no haber llamado al 112 y haberse deshecho de su cuerpo.
“A mí se me viene el mundo encima y yo lo que pienso es en suicidarme. Me sentí muy desgraciado. Lo único que yo quería era pasar un buen rato y mira lo que me encuentro. A mí lo que se me viene es: antecedentes por droga, colombiano, servicio sexual… Yo pensé en suicidarme, la verdad. Es por eso que, al ver que no tenía signos vitales, y seguramente llevaba tiempo así… no me pareció ya oportuno (llamar al 112), porque lo que yo quería era suicidarme”, ha asegurado, antes de explicar que no pudo hacerlo.
“Soy creyente, si yo no le he quitado la vida a nadie, ¿por qué me voy a quitar la vida? Entonces, efectivamente, al final no pude y preferí entregarme, con lo que eso me ha costado”, ha sentenciado, recalcando: “Yo también soy humano”.