El Síndic de Greuges, Ángel Luna, ha reprochado a la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas de la Comunidad Valenciana que persista en denegar la Renta Valenciana de Inclusión (RVI) a personas que han cumplido con todos los requisitos para recibirla, incluso después de exceder el plazo máximo legal de seis meses para resolver el expediente. Esta situación implica que se esté denegando la ayuda a personas que cumplían con los requisitos en el momento de solicitarla y durante el plazo máximo que la Conselleria tenía para resolver.
El Síndic señala que, debido a la “inadmisible demora” por parte de la administración, cuando finalmente se resuelve, en algunos casos con más de un año de retraso, si el ciudadano se encuentra trabajando, queda excluido de la aprobación de esta prestación, sin posibilidad de recibir la ayuda correspondiente a los meses en que sí cumplía los requisitos.
El Síndic de Greuges considera que denegar la RVI a personas que, durante un corto periodo de tiempo, han estado trabajando, no solo es una “injusticia”, sino que podría vulnerar sus derechos y desincentivar la búsqueda de empleo por el miedo a la denegación de la prestación.
El defensor ha cerrado la queja de oficio que abrió en octubre de 2022, al considerar que la Conselleria de Igualdad no ha llevado a cabo las actuaciones necesarias para solucionar las demoras en la resolución de estas ayudas, unos “importantes retrasos” que son el origen del problema investigado por el defensor.
Ante esta situación, el Síndic de Greuges recomienda que se apruebe la RVI de estas personas atendiendo a su falta de ingresos cuando realizaron la solicitud, con una suspensión posterior de la prestación si el ciudadano accede a un empleo por tiempo inferior a doce meses, y reactivando el alta en la RVI si el beneficiario volviera a la situación de desempleo, como tiene previsto la ley.