El kit de emergencia más surrealista: entre linternas, apiretal y reae mochilas salvavidas a guerras semánticas: la Unión Europea, los kits de emergencia y la extraña obsesión española por no decir “rearme”
Mientras Europa habla de prepararse para lo peor, España debate si llamar a las cosas por su nombre es de mal gusto. Spoiler: sí, al parecer lo es.
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La Unión Europea quiere que te prepares… pero no para la política
Vivimos en una época gloriosamente distópica. No contentos con pandemias, incendios, lluvias bíblicas y crisis económicas cada dos por tres, ahora la Unión Europea nos lanza otro mensaje tranquilizador: prepárate para una emergencia. Y no, no hablamos de que Mercadona cierre un puente, sino de una situación real: apagones, guerras, desastres naturales, colapso de infraestructuras o, peor aún, tener que ver otra rueda de prensa sin subtítulos.
La solución oficial, según Bruselas, es crear un kit de emergencia en cada casa. Lo llaman “impulso tecnológico”, lo que suena a startup con wifi gratuito y café de especialidad, pero en realidad significa “si pasa algo gordo, ya te apañas tú”.
Vamos a repasar, sin prisas (porque este artículo no tiene final a la vista), qué debe llevar ese kit, cómo lo interpreta el Gobierno español y por qué decir “rearme” es pecado venial, pero comprar misiles está bien si los envuelves en poesía de Bécquer.
El kit de emergencia recomendado por la UE: el nuevo “fondo de armario” del ciudadano precavido
Porque sí, ahora además de tener una muda limpia y unas zapatillas decentes por si acabas en urgencias, también tienes que tener preparado un arsenal doméstico de supervivencia que haría llorar de emoción a cualquier boy scout.
Elementos imprescindibles del kit:
Agua (que no falte, por favor)
2 litros por persona y por día. Mínimo para 3 días.
Y no, no vale con decir que tienes cerveza en la nevera. Si tu plan A en caso de emergencia es hidratarte con Mahou, revisa tus prioridades.
Alimentos no perecederos
Conservas, frutos secos, barras energéticas. Todo lo que no necesita nevera ni microondas. Si sobrevives a una semana comiendo eso, ya estás preparado para cualquier reality.
Linterna y radio
Porque cuando se caiga internet, querrás saber qué pasa. Aunque también puede que la radio diga que no pasa nada. En cuyo caso, puedes usarla para lanzársela a alguien.
Botiquín
Sí, uno de verdad. No esa caja con una tirita suelta, un ibuprofeno caducado y una venda que parece sacada de un disfraz de momia.
Higiene personal
Incluye toallitas, gel desinfectante, papel higiénico, cepillo de dientes… o lo que viene siendo todo lo que la gente descubrió que era esencial en marzo de 2020, pero luego volvió a olvidar.
Mascarillas y guantes
Porque nunca sabes si la próxima crisis vendrá con variante vírica incluida. O simplemente para evitar respirar el drama nacional.
Copias de documentos y dinero en metálico
Lo que necesitas para identificarte, huir o sobornar a alguien si hace falta (todo legal, por supuesto).
Y ahora, el giro argumental: ¿qué tiene que ver esto con el “rearme”?
Pues mucho. O poco. Depende de a quién le preguntes. Porque mientras Europa te pide que te prepares como si fueras a protagonizar una película de catástrofes de sobremesa, en España tenemos otro tipo de emergencia: una crisis lingüística de proporciones épicas.
Sánchez y el arte de decir “rearme” sin decir “rearme”
Mientras el Ejecutivo votaba a favor del rearme en Bruselas, en Madrid lo negaba con la convicción de un niño pillado robando galletas. El presidente pedía, casi suplicaba, que no se usara esa palabra tan fea, como si “rearme” fuera un insulto en horario infantil.
Y claro, Ana Rosa Quintana, que no se pierde una, lo soltó tal cual:
“Es como esas abuelas que mandan callar chistando a los niños cuando dicen ‘culo’.”
“Rearme” está prohibido. Lo que hay es un “salto tecnológico”. Que es como decir que has engordado porque “tu cuerpo está experimentando una evolución horizontal”.
Editoriales con sabor a ironía y olor a pólvora
La presentadora de Telecinco, que últimamente parece escribir guiones para El Club de la Comedia, continuó su editorial con joyas como:
- “El presidente acude a la cumbre más importante armado con poesías de Bécquer para lanzar sobre los rusos.”
- “En el próximo Consejo de Ministros habrá tormenta de ideas para decir rearme en modo pacifista.”
- “La ministra de Sanidad pide meter las medicinas en la partida de Defensa. Nada como un cóctel molotov de Apiretal con Dalsy para detener un tanque.”
Y no, no lo dijo en tono de broma. O sí. ¿Quién puede saberlo ya?
Los trenes extremeños, arma secreta nacional
Lo mejor —y lo peor— llegó al final, cuando propuso enviar a los pasajeros de los trenes extremeños a la guerra, porque si alguien ha logrado llegar de Badajoz a Madrid con vida y dignidad, puede invadir Moscú en dos horas al grito de “rusos al tren”.
Entre el sarcasmo, el drama político y el stand-up comedy, se nos está quedando una política de Defensa digna de Netflix. Solo que sin final feliz (ni presupuesto para producción).
Y en Valencia, ¿qué opinamos?
Pues entre mascletàs y obras eternas, aquí también hay espacio para la precaución. En muchas zonas de la Comunitat Valenciana se están organizando campañas de prevención, especialmente en municipios del interior y en zonas costeras propensas a inundaciones o incendios. Aunque claro, a nadie le han explicado si el “salto tecnológico” también incluye drones para vigilar los campos de naranjos o simplemente más papeles para rellenar en la administración.
¿Vamos a montar kits de emergencia? Algunos ayuntamientos ya están tomando nota. Otros… están ocupados gestionando la enésima rotonda o discutiendo sobre el color del próximo cartel de Fallas.
Conclusión: entre el Apocalipsis y el ridículo nacional
Mientras tú piensas si meter una linterna en una mochila o seguir confiando en que “no pasará nada”, los altos mandos de la política española están ocupados con sus problemas más urgentes: cómo maquillar la palabra “rearme” para que suene a startup de innovación ética y sostenible.
Así que volvemos a la pregunta de siempre:
¿Estás preparado para una emergencia real o vas a seguir creyendo que el único salto tecnológico que necesitas es actualizar el iPhone?