**Noticias de Valencia: Desafíos de estacionamiento en la zona cero tras la dana**
Estacionar en ciertas áreas de Valencia después del desastre natural del pasado 29 de octubre se ha vuelto un reto considerable. En localidades como Sedaví y Benetússer, los residentes enfrentan serias dificultades para encontrar lugares donde aparcar sus vehículos de manera legal. En Sedaví, la escasez de garajes ha llevado a los conductores a ocupar las aceras, mientras que en Benetússer, estacionar sobre pasos de cebra se ha vuelto algo común. Las autoridades locales han optado por no sancionar estas prácticas, debido al lento progreso en la restauración de los garajes comparado con el ritmo de recuperación del parque móvil.
Una residente de Sedaví expresa: “El número de coches aumenta, pero las obras avanzan muy lentamente. El problema es evidente y lo vivimos diariamente”. La riada afectó más del 90% de los vehículos y casi todos los garajes en Sedaví, y seis meses después, las obras de recuperación apenas comienzan en diversas zonas de la localidad. La dificultad para estacionar, incluso transitar, varía según la hora del día debido a las interminables obras. “No solo son las obras; cada mañana uno puede quedar atrapado detrás de un camión de limpieza de alcantarillas durante más de cuarenta minutos”, comenta Jaume, quien reside en Sedaví pero trabaja en Valencia.
Anteriormente, las avenidas que conectan el municipio desde la Pista de Silla eran lugares seguros para el estacionamiento. La mayoría de los residentes contaban con lugares privados para estacionar, pero esta situación ha cambiado. “Por las tardes, cerca de la rotonda, todos los vehículos están sobre las aceras”, observa Sandra, quien invierte más de veinte minutos cada tarde para encontrar estacionamiento tras su jornada laboral.
El Ayuntamiento de Sedaví achaca la recuperación de la normalidad al ritmo de las reparaciones de los garajes. Josep Cabanes, alcalde de la localidad, explica: “Las reparaciones avanzan despacio debido a la falta de empresas disponibles y a que muchos aún no han recibido las indemnizaciones necesarias para empezar”. Además, las obras para recuperar espacios públicos como parques y arboledas también complican el aparcamiento. Los habitantes de la calle Fernando Baixauli Chornet aseguran que “nunca antes habían tenido tantos problemas para aparcar”.
La Policía Local se abstiene de multar a quienes aparcan en aceras o pasos de cebra, ya que “la devastación fue total y pocos garajes están operativos”, señala el primer edil. Sin embargo, los residentes intentan dejar espacio suficiente para el tránsito peatonal y respetar áreas de carga y aparcamientos para personas con discapacidad.
En Benetússer, los coches ahora se estacionan en zonas inusuales. Las vías de servicio cercanas al municipio y los solares que antes albergaban vehículos destrozados se han transformado en áreas de aparcamiento improvisadas. “Aparcar aquí es un infierno, sobre todo por las tardes”, expresa Roberto, un habitante de Benetússer, quien por ahora no ha recibido multas por estacionar en una acera cercana a su hogar.
A la falta de garajes se añade la escasa oferta de plazas de aparcamiento en alquiler en buen estado. En Sedaví, la única oferta disponible es una plaza con un costo de 350 euros, siendo una de las más caras en la provincia de Valencia. En localidades cercanas como Catarroja, Paiporta, o Picanya, aunque hay más opciones disponibles, tampoco satisfacen la demanda de todos los vecinos que aún no han podido recuperar sus garajes. Según el portal Fotocasa, en toda L’Horta Sud hay un total de 140 plazas de garaje en alquiler, principalmente repartidas entre Mislata y Quart de Poblet.