C. Valenciana
La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, declaró ante la jueza encargada de investigar la gestión de la DANA que el 29 de octubre no recibió comunicación del presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) sobre el riesgo de desbordamiento del río Magro. Según afirmó, se enteró de esta situación por los medios de comunicación.
Durante su declaración, Bernabé explicó que esa mañana no se le informó sobre la posibilidad de desbordamiento. La información sobre la pluviometría y el caudal de los ríos se compartía en tiempo real con el Centro de Coordinación de Emergencias (CCE), organismo encargado de filtrar y valorar estos datos. Pilar Bernabé afirmó que su función principal era coordinar las agencias y seguir las directrices de la dirección de emergencia, a cargo de la entonces consellera Salomé Pradas.
Bernabé mencionó que fue contactada por varios alcaldes, como los de Algemesí y Carlet, quienes expresaron preocupación por la situación. Cuando se enteró del desbordamiento, intentó comunicarse con el presidente de la CHJ y logró hablar con él ese mismo día.
Durante su comparecencia, también señaló que la exconsellera Pradas mostró una actitud alterada y la intención de evacuar por la presa de Forata, aunque varios técnicos recomendaron que la población ascendiera a plantas altas para evitar riesgos.
Adicionalmente, Bernabé se refirió al incidente de una persona desaparecida en L’Alcúdia, lo que la llevó a contactar a Pradas para ofrecerle el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Pradas se mostró receptiva pero no pidió la intervención hasta más tarde.
Bernabé describió la situación en el Cecopi como caótica y tardía, señalando que la reunión se convocó a las 16.20 horas. Durante la reunión, el presidente de la CHJ expresó su preocupación por el aumento del caudal en la presa de Forata y el riesgo de colapso.
Finalmente, Bernabé comentó que mientras hablaba con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, recibió el aviso del Es-Alert. Al reconectarse con el Cecopi, enfatizó que había creído que la alerta recomendaba a la población desplazarse a plantas altas. Destacó que la responsabilidad de la dirección de la emergencia recaía en Pradas, quien tomaba decisiones pese a sus dudas y consultas con los técnicos. La Guardia Civil informó a las cinco de la mañana de once fallecimientos.