Josep Vicente Boira, coordinador del Gobierno para el desarrollo del Corredor Mediterráneo y exalto cargo del Consell bajo la presidencia de Ximo Puig, reflexiona sobre la vitalidad de Valencia y cómo esta ha evitado que exista una visión única y dominadora de la ciudad. Sentado en el Mercado Colón, Boira admite que no sabía en qué se metía al emprender la escritura de su libro, “Valencia. La ciudad”, publicado por Tirant, que ofrece un exhaustivo análisis histórico y contemporáneo de la ciudad. El libro, originalmente publicado en 2011 y recientemente actualizado, explora la rica historia de Valencia y traza una visión de su futuro, describiendo una ciudad con múltiples facetas: la Valencia marítima, la de la huerta y la del Turia.
Boira señala que el propósito del libro es divulgar el carácter único y poco conocido de Valencia, incluso para sus propios habitantes. La obra destaca la importancia de mantener viva la memoria urbana, subrayando que las ciudades que prosperan son aquellas que preservan su historia. Según Boira, la memoria urbana es crucial para comprender la evolución de Valencia, desde su fundación romana hasta hoy.
Discute cómo Valencia combina diferentes realidades culturales, lo cual se refleja en su creciente atractivo turístico. Además, reflexiona sobre los retos actuales, como la turistificación y la gentrificación, usando el ejemplo del barrio del Cabanyal, donde observa tanto un justo reconocimiento como un riesgo de homogeneización excesiva.
En cuanto a la esencia de Valencia, Boira sugiere que es importante entender su origen fluvial, ligado con el río Turia, así como su conexión marítima desde los tiempos romanos. Este componente geográfico ha moldeado histórica y culturalmente a la ciudad.
Boira también se refiere al desarrollo urbano en Valencia, específicamente el Ensanche y su contraste con la reforma interior, que se consideró un fracaso. A través de estos ejemplos, recalca la importancia de las decisiones urbanísticas, sugiriendo que los fracasos pasados han ayudado a conservar aspectos valiosos de la ciudad.
Finalmente, Boira plantea que el futuro de Valencia deberá enfrentar cuestiones cruciales como la gestión del turismo, la vivienda y la movilidad, así como una reconstrucción metropolitana tras los desastres naturales como la dana reciente. Insiste en que Valencia debe liderar este proceso metropolitano para resolver desafíos comunes a nivel regional.