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La Prisión de Mujeres de Valencia ha sido declarada Bien de Relevancia Local
El histórico edificio que albergó la cárcel de mujeres en Valencia ha sido oficialmente designado como Bien de Relevancia Local (BRL). Esta decisión fue comunicada por la comisión territorial de Urbanismo de la Generalitat a la comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Valencia, tras la aprobación definitiva de la modificación del Catálogo Estructural de Bienes y Espacios Protegidos de la ciudad. Así, la antigua Prisión de Mujeres ha sido registrada como Lugar Histórico de Interés Local.
Con este reconocimiento, el Ayuntamiento de Valencia concluye la protección patrimonial del complejo carcelario, actualmente convertido en la escuela pública «9 d’Octubre». La antigua prisión, un conjunto arquitectónico compuesto por tres edificios, se encuentra en el barrio de Nou Moles, en el distrito de l’Olivereta, delimitado por la calle de Torres, el Passeig de la Petxina, la calle de las Patriques y la calle de la Democracia.
El complejo fue edificado entre 1922 y 1925 bajo la dirección del arquitecto de la Dirección General de Prisiones, Vicente Agustí Elguero, y del arquitecto municipal de Valencia, Eugenio López Aracil. Funcionó como prisión hasta 1991, cuando los reclusos fueron trasladados a Picassent. Posteriormente, fue adaptado para su uso como la escuela «9 d’Octubre», que ofrece educación infantil y primaria.
Características históricas
El edificio principal del complejo albergaba oficinas administrativas, locutorios y espacios residenciales para el personal. El segundo edificio, una construcción rectangular, contenía servicios auxiliares y estaba rodeado por dos patios. Por último, el edificio con planta en forma de «T» se reservaba para la zona de reclusión.
Los informes técnicos municipales destacan la relevancia de la antigua prisión debido a sus valores históricos, artísticos y arquitectónicos, y por su relación con la memoria democrática de Valencia. Además, la acequia de Rovella, que pasa por el subsuelo, ya cuenta con protección de BRL.
Arquitectónicamente, el edificio refleja el estilo historicista modernista de carácter medievalista típico de principios del siglo XIX. Su fachada, que da al Passeig de la Petxina, se caracteriza por una simetría clásica, con un zócalo en la planta baja y ventanales en la planta alta terminados en arcos rebajados de baldosa.
La antigua prisión de mujeres es una de las construcciones singulares que, junto con la Prisión Modelo, el Escorxador, el Jardín Botánico, la Casa de la Caridad, las Torres de Serranos, la iglesia del Temple y el convento de Santo Domingo, forman parte del perfil urbano a la derecha del río, tras la demolición de las murallas de la ciudad.
Con la reciente decisión de la Comisión de Urbanismo, el Ayuntamiento concluye el proceso iniciado por la Comisión municipal de Desarrollo y Renovación Urbana, Vivienda y Movilidad, que en enero de 2020 acordó aumentar la protección de este emblemático edificio.