### La suerte sonríe en Tarragona: Un afortunado se lleva más de 1,6 millones en la Bonoloto
La Bonoloto ha dejado este viernes un premio millonario a un único ganador. Un acertante de primera categoría ha obtenido 1.624.114,41 euros con un boleto validado en la Administración de Loterías nº 12 de Tarragona, ubicada en la Avenida Ramón y Cajal, 23.
En cuanto a la segunda categoría (5 aciertos + complementario), se distribuyeron tres boletos ganadores. Estos fueron sellados en el Despacho Receptor nº 29.655 de A Coruña, en el nº 85.320 de Laguna de Duero (Valladolid) y en el nº 96.885 de Madrid, con un premio de 56.652,88 euros cada uno.
Los números que resultaron premiados en la Bonoloto de este viernes 30 de mayo fueron 27, 32, 34, 39, 47, 49, con el complementario siendo el 11 y el reintegro el 5.
Entre las historias de ganadores, se recuerda la de Javier Espinosa, el valenciano que ganó 80 millones de euros en 2019 con la Primitiva. Espinosa, vecino de Bonrepós, selló su boleto en Tarvernes Blanques, junto a Valencia. Tras su increíble suerte, cumplió su sueño de infancia al encargarse un Ferrari y construir una casa en su localidad.
Otra historia que llama la atención es la de Jane Park, famosa por haber ganado el Euromillones con solo 17 años. Cuatro años después, la británica ha expresado su deseo de demandar a la Lotería, asegurando que el dinero le supuso una carga más que una bendición. A pesar de su fortuna de 1.175.000 euros, asegura que eso no ha llenado su vida.
En un relato de mala suerte, Rachel Kennedy y Liam McCrohan, una joven pareja británica, jugaban siempre los mismos números en el Euromillones y perdieron la oportunidad de ganar 182 millones de euros el único día que no apostaron, debido a que su cuenta bancaria estaba vacía.
Por otro lado, un vecino de Valuengo, Rufino, se hizo millonario tras ganar el Gordo de la Primitiva, acumulando un total de 5,4 millones de euros. Curiosamente, se enteró de su premio en un bar, cuando un camarero comprobó su boleto.
Finalmente, Ruth Breen, una matrona británica y ganadora del Euromillones, supo mantener sus principios y continuó trabajando después de obtener el premio, utilizando su fortuna para asegurar el bienestar de su familia sin modificar sustancialmente su estilo de vida.