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Más de 23,700 estudiantes en Valencia enfrentarán mañana uno de los momentos más desafiantes de su experiencia académica: la conocida y temida selectividad. Este año, los estudiantes se enfrentan a una nueva modalidad de examen, lo cual aumenta la incertidumbre. Las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), nombre oficial en la comunidad, presentan este año un mayor nivel de dificultad en comparación con las convocatorias previas. Se ha eliminado la optatividad introducida durante la pandemia, y se sancionarán los errores ortográficos, léxicos y de expresión en todos los ejercicios de redacción. Además, se ha modificado la estructura de los exámenes para dar un mayor peso a los ejercicios competenciales, que requieren una demostración práctica de los conocimientos adquiridos. Los enunciados ahora incluirán nuevos elementos, como imágenes, y las competencias específicas a evaluar se han ajustado, lo cual en algunas materias implica un mayor volumen de temario.
Es importante para los estudiantes recordar que estos cambios afectan a todos por igual y que llevan meses preparándose junto a sus profesores, quienes están familiarizados con la nueva estructura desde octubre. Una novedad importante dentro de esta selectividad es una flexibilidad especial para los alumnos afectados por la trágica Dana, con tres convocatorias diseñadas para compensar la pérdida de clases, que pudo estar entre total y presencial durante varias semanas, hasta dos meses en los casos más graves.
Contenido y estructura
La convocatoria de 2025 es la primera totalmente adaptada a los cambios de la Ley Celaá, la actual ley orgánica de Educación, que fomenta un enfoque más práctico en el trabajo con los contenidos. Así, todos los exámenes deben incluir al menos un 25% de ejercicios competenciales, requiriendo que el aspirante aplique y relacione sus conocimientos más allá de simplemente volcarlos. Un ejemplo de esto es el examen de Historia de España, que en su comentario de fuente histórica ofrece dos opciones: un texto (lo usual) o una fotografía, desde la cual el estudiante debe describir su tipo y analizar el contexto. Los currículos actuales también han sido revisados, lo que en casos como Historia de la Filosofía ha supuesto un cambio significativo en la forma de trabajar con autores, abriendo la posibilidad de preguntas que abarcan cualquier periodo del pensamiento.
La optatividad
Con la pandemia en 2020, la optatividad aumentó para permitir al alumnado, después de meses sin clases presenciales, alcanzar la mejor nota posible. Este modelo se mantuvo hasta el curso pasado. Ahora habrá un único tipo de examen, sin opción A o B, y se deberá responder a todos los ejercicios. No obstante, dentro de algunos habrá posibilidad de elegir preguntas (elegir dos definiciones de cuatro, por ejemplo), siempre que no excluyan competencias específicas previstas. En Historia de España, ya no se podrá elegir entre el siglo XIX o XX, lo que obligará a preparar ambos periodos. Asimismo, en Castellano o Valenciano, no será posible obtener la máxima calificación sin abordar la sección de literatura.
Ortografía
En cualquier examen, los errores ortográficos serán penalizados con hasta un punto, salvo en materias lingüísticas, donde se descontará 0,1 por cada error. Sin embargo, las dos primeras faltas no contarán, ni tampoco las repeticiones. Además, se podrá deducir hasta medio punto por errores de redacción, coherencia, presentación o gramaticales. Este es un cambio destacable, dado que previamente muchas materias no contemplaban estas sanciones con tal precisión. En Castellano y Valenciano, el descuento máximo será de dos puntos, lo que marca un retroceso respecto al curso pasado cuando se podían perder hasta tres puntos.
Efectos de la Dana
Los estudiantes de centros o localidades afectadas han tenido la opción de elegir su convocatoria ordinaria: la que se realiza entre martes y jueves o la programada para el 1, 2 y 3 de julio, que será la extraordinaria para el resto. El hecho de que 23,744 estudiantes se hayan matriculado para la de junio, una cifra similar a años anteriores, sugiere que pocos afectados han optado por esperar un mes. Cabe recordar que los estudiantes de la convocatoria ordinaria tienen prioridad en la preinscripción universitaria. La tercera convocatoria tendrá lugar los días 23, 24 y 25 de julio, exclusivamente para alumnos de las zonas más afectadas, y será considerada su extraordinaria.