Los imputados en el caso de la ‘manada’ de la Vall d’Albaida, que negaron haber agredido a una menor, afirmaron que estaban ebrios durante los hechos y que la menor “estaba bien”. La Fiscalía considera “monstruoso” el comportamiento de los acusados y lamenta que trataron a la víctima “como un trozo de carne”.
VALENCIA, 2 de junio. – Cuatro individuos acusados de formar parte de la denominada ‘manada’ de la Vall d’Albaida rechazaron las acusaciones de agresión sexual a una menor de 14 años en un cumpleaños celebrado en septiembre de 2020 en L’Olleria (Valencia). Según la Guardia Civil, la joven pudo haber sido violada por hasta 15 personas, algunas aún no identificadas, tanto en un paraje natural como en una vivienda del municipio.
Dos de los acusados alegaron estar bajo los efectos del alcohol, y uno de ellos aseguró que la menor, quien ahora tiene 19 años, consintió participar en actos sexuales. Otro de los acusados afirmó haber estado presente en una de las ubicaciones de la agresión, pero negó haber participado. El cuarto acusado mencionó que simplemente trasladó a la menor desde la fiesta hasta la casa de su abuela sin pedir nada a cambio.
Para uno de los jóvenes, la Fiscalía solicita 24 años de prisión por dos delitos de abuso sexual a una menor de 16 años; para otros dos, 12 años por un delito similar, y para el último, cinco años por corrupción de menores. La acusación particular, liderada por el abogado Juan Molpeceres, ha modificado ligeramente las penas para dos de los acusados. Las defensas piden la absolución.
El fiscal, al exponer sus conclusiones, describió el comportamiento hacia la menor como “absolutamente monstruoso” y denunció la falta de empatía y escrúpulos de los acusados, quienes trataron a la víctima “como un objeto”. Considera que los hechos están “totalmente probados” con base en las declaraciones de la víctima, testigos y la Guardia Civil. Destacó que el abuso ocurrió en una situación de “especial vulnerabilidad” debido al estado de embriaguez de la víctima, su edad y una clara diferencia de madurez con respecto a los agresores, quienes eran plenamente conscientes de esta situación.
Durante el juicio, uno de los acusados declaró que no conocía a la menor previamente y creyó que tenía entre 16 y 17 años. Dijo haber estado bebido y bajo los efectos de drogas, asegurando que no recordaba haber mantenido relaciones sexuales con la menor. Otro de los acusados, que asistió al cumpleaños desde Ontinyent, también mencionó no recordar los acontecimientos debido al alcohol.
Un tercer acusado, que no asistió a la fiesta pero sí a la casa donde ocurrieron los hechos, declaró que no sabía a qué iba. Una vez allí, afirmó que todo estaba en penumbra, sintió que la víctima lo tocaba, y decidió irse. El último acusado explicó que, tras dejar la fiesta, regresó para llevar a la menor a casa de su abuela, afirmando que nadie más quiso hacerlo y que nunca le pidió nada a cambio. Mañana se presentarán los informes de la acusación particular y las defensas.