El Ayuntamiento de Valencia decidió adquirir el edificio de 134 viviendas situado en el barrio de La Torre, un inmueble que había despertado el interés de un fondo de inversión especulativo. La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, confirmó que se ejercerá el derecho de tanteo y retracto, una medida discutida por el PP desde la oposición, pero que permitirá aumentar el parque de vivienda pública en una ciudad con alta presión residencial. El coste total de la operación será de 9 millones de euros.
Catalá explicó que se subrogarán los contratos de alquiler actuales y se trabajará para ofrecer estas viviendas como opciones asequibles una vez expiren. Además, señaló que las viviendas desocupadas y aquellas en situación de ocupación ilegal se destinarán a personas en lista de espera para alquiler asequible. “Tras la dana, es necesario hacer un esfuerzo en La Torre. Esta acción requerirá un manejo jurídico complejo, dado que cada vivienda tiene su situación particular”, mencionó la alcaldesa.
Desde la oposición, la decisión fue criticada. Papi Robles, portavoz de Compromís, recordó que en los dos años de mandato de Catalá se rechazaron la compra de 587 viviendas mediante tanteo y retracto. “Hoy ha decidido adquirir el edificio de La Torre con este mecanismo, lo cual aplaudimos, pero insistimos en que debe mantener esta herramienta para proveer viviendas públicas inmediatamente”, declaró Robles. Además, añadió que la prioridad de la alcaldesa debería ser garantizar viviendas para los ciudadanos, y no favorecer a constructoras.
Por su parte, Borja Sanjuán, portavoz del PSPV, expresó que están satisfechos con la decisión de Catalá, aunque consideró que no debería haber hecho falta una polémica para aplicar el derecho de tanteo y retracto. “No se puede tener una alcaldesa que solo aborda el tema de la vivienda ante problemas de reputación. Es la alcaldesa de Valencia, no de Black Rock”, concluyó Sanjuán.