Una gestora de emergencias del 112 en la Comunitat Valenciana, que actuó como coordinadora el 29 de octubre, declaró ante la jueza del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Catarroja sobre la gestión de la riada ocurrida ese día. La técnica explicó que a partir de las 15.00 horas ya se encontraban “desbordados” y detalló que un familiar le informó al final de la tarde de la inundación de su propia casa.
La trabajadora indicó en su comparecencia que todas las llamadas recibidas se informan y se remiten a Emergencias y otras agencias a través del sistema CoordCom, la plataforma interna del 112. También destacó la ausencia de una reunión previa de preparación para la dana y afirmó que los refuerzos llegaron debido a que los avisaron esa misma tarde.
Como coordinadora, revisa los avisos gestionados por los operadores y, en caso de que alguna policía no esté integrada en el CoordCom, se comunica con los coordinadores, mientras que al resto les llega directamente por la plataforma. De acuerdo con su testimonio, es posible que el Centro de Coordinación de Emergencias no pueda responder algunos avisos debido a la saturación, pero confirmó que los reciben.
Destacó que, durante el fenómeno climático, los operadores recopilaban la información de localización de las personas que llamaban en busca de ayuda; ese aviso se clasifica y sigue un plan que puede implicar la acción de bomberos, policía o emergencias, según lo previsto.
Personalmente, intentó contactar con la Policía Local de Utiel y otras localidades, pero la dificultad era tal que, si no se trataba de una situación de vida o muerte, no podían atenderla. Puso como ejemplo el caso en Cheste, donde no se le pudo atender debido al rescate de cinco niños. Los primeros avisos se recibieron de áreas como Utiel, Carlet, Turís, Monsterrat y Chiva.
La gestora relató que cuando llegó al centro, este estaba lleno, con cinco o seis filas de operadores y coordinadores trabajando sin descanso. Desde su llegada a las 15.00, la situación era de saturación, y durante las horas siguientes el ritmo de trabajo no disminuyó. Afirmó que la actividad no cesó a pesar de la alta demanda.
Confirmó también que hasta las 18.00 horas recibieron informes de crecientes de barrancos en lugares como Alginet y Godelleta, y a partir de entonces comenzaron a llegar avisos desde Massanassa, Quart, Picassent y Picanya. La información recopilada se transmitía a las Policías Locales, Bomberos y Emergencias, así como a la Policía de la Generalitat.
Finalmente, comentó que a las 19.00, familiares suyos en Paiporta intentaron comunicarse con el 112, pero encontraron que el número no existía. Al regresar a l’Eliana al día siguiente, sus conocidos describieron la noche como “terrorífica”.