Noticas de Valencia
Los detectives privados se enfrentan a una creciente demanda por bajas laborales
El oficio de detective en Valencia está viviendo un notable incremento en la demanda de servicios, según relata Alfonso Romar, un veterano detective con 30 años de experiencia. Al abrir su despacho en el barrio de Beteró, encuentra su bandeja de correo electrónico llena de nuevos encargos. En la Comunitat Valenciana, aproximadamente 200 detectives operan actualmente, pero el boom en los casos de bajas laborales ha sobrepasado sus capacidades.
En los últimos cuatro años, las investigaciones sobre bajas laborales han crecido, impactando también en el número de matriculaciones en el Grado en Criminología. En la Universidad Europea de Valencia, por ejemplo, los inscriptos aumentaron un 37,8% en 2024 en comparación con 2019, un fenómeno impulsado también por el auge del ‘true crime’.
El aumento en las habilitaciones para detectives ha sido significativo en toda España. En 2023, se registraron 302 nuevas autorizaciones, llevando el total de habilitaciones de 2.623 en 2012 a 5.222 en 2023. Alfonso Romar recuerda que en 1994 había solo cinco o seis despachos en Valencia; hoy existen alrededor de cien. Aun así, la demanda supera la capacidad actual, con muchos detectives retirados o inactivos.
Carla de Paredes, decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Europea de Valencia, subraya que ser detective es una salida laboral atractiva para los estudiantes de Criminología, debido a la creciente demanda en el sector tanto público como privado. El Ministerio del Interior, por su parte, ofrece un listado de titulaciones necesarias para ejercer como detective, además de cursos específicos.
Detectives Europa, el despacho de Romar, ha gestionado 155 servicios este año, con un significativo 90% relacionados con temas laborales y financieros. Las infidelidades y custodias, que alguna vez fueron en la agenda principal, ahora ocupan un pequeño porcentaje. Las bajas laborales constituyen la mayor parte de los casos actuales.
Romar destaca que muchos informes terminan en procedimientos judiciales para probar actividades específicas de personas. La estabilidad económica se traduce en un aumento de bajas laborales, un fenómeno que Romar ya presenció durante el boom inmobiliario previo a la crisis de 2008, cuando se multiplicaron los accidentes laborales y las investigaciones de las mutuas.
Nuevas prácticas laborales, como el teletrabajo y el crecimiento del comercio online, han abierto rutas de investigación para los detectives. Sin embargo, la profesión enfrenta retos pendientes, como el desarrollo del reglamento de la ley de Seguridad Privada de 2014 y el combate al intrusismo.
La percepción pública del detective, influida por el cine y la televisión, a menudo no refleja la realidad. Carla de Paredes reconoce el impacto del ‘true crime’, que ha incrementado el interés por los estudios de Criminología entre los jóvenes, aunque enfatiza que la ficción difiere del ámbito profesional.
Los avances tecnológicos han cambiado las prácticas del oficio, con equipos más discretos y efectivos. En el sector educativo, la tecnología y la inteligencia artificial continúan ampliando el campo laboral de los criminólogos. El interés por los dobles grados en Criminología, combinados con Derecho o Psicología, está en aumento, así como las matrículas en la modalidad online ofrecida por la VIU.
De Paredes remarca el renovado interés por la especialización en detective privado como salida profesional. El alto volumen de trabajo es una constante para despachos como el de Romar, quien recientemente tuvo que rechazar solicitudes de última hora para seguimientos por infidelidad.