Alicante. Vox ha expresado que Toni Pérez, presidente de la Diputación y miembro del Partido Popular, ha dejado al alcalde de Alicante, Luis Barcala, “a los pies de los caballos” tras la aprobación de una moción que defiende el uso del valenciano en la capital alicantina. Esta moción, respaldada por Compromís, PSPV y PP, entra en contradicción con la declaración institucional que tanto el PP como Vox promovieron en el consistorio para pedir una modificación de la Llei d’Ús i Ensenyament del Valencià, de modo que Alicante sea catalogada como una localidad de habla castellana.
En la votación de la Diputación, el PP apoyó la moción en favor del valenciano luego de aceptar una enmienda verbal presentada por Compromís. Esta enmienda indicaba que la administración provincial no debía interferir en la autonomía de otras entidades locales, como es el caso del Ayuntamiento de Alicante.
Cristina García, diputada provincial y concejala en el Ayuntamiento, votó a favor de la moción, a pesar de haber apoyado la postura contraria junto con el PP y Vox en el pleno del consistorio la semana anterior.
Carmen Robledillo, portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Alicante, ha acusado al PP de alinearse con “posturas radicales de la extrema izquierda separatista de Compromís” y de atacar la autonomía local de los alicantinos. Robledillo también ha cuestionado al Consell presidido por Carlos Mazón, instándoles a decidir si cumplirán con lo pactado con Vox o cederán a la influencia del separatismo catalán.
Por su parte, Luis Barcala ha señalado que la declaración del Ayuntamiento es de carácter “meramente político” y ha recalcado que no hay contradicción ni conflicto en este asunto. Además, ha evitado hacer comentarios sobre el texto aprobado a nivel provincial, afirmando que “no tiene más recorrido” y que no afecta al acuerdo adoptado en el ámbito municipal.