Empresas de artes escénicas enfrentan la temporada “bajo mínimos” y solicitan adjudicar las ayudas con más antelación
Valencia, 24 de julio – La Associació Valenciana d’Empreses d’Arts Escèniques (Avetid) ha expresado su preocupación por el hecho de que el sector escénico se enfrente a la temporada 2025-2026 “bajo mínimos”. Ante esta situación, han solicitado más recursos y que estos se asignen con más antelación para reducir la “incertidumbre” de las empresas y profesionales del sector.
En un comunicado emitido “a pocas semanas de iniciar el curso”, Avetid insta a la Conselleria de Educación, Cultura, Universidades y Empleo, y especialmente al Institut Valencià de Cultura (IVC), a proporcionar más garantías para fortalecer el futuro de las empresas y profesionales del teatro, el circo, la danza y las artes de calle. “El estado anímico de los creadores, gestores culturales privados y nuestros intérpretes está severamente afectado. Un inevitable sentimiento de desafección por parte de los ejecutores de nuestra política cultural pesa sobre ellos, tratando de comprender las razones”, subraya la junta directiva de Avetid.
Tras una temporada marcada por el impacto de la dana del pasado 29 de octubre en gran parte de la provincia de Valencia y las urgentes reivindicaciones del sector, los artistas lamentan: “Parece que el apoyo necesario para levantar el telón con más esperanza no va a llegar”. Las compañías creativas contarán, por segundo año consecutivo, con recursos “más que mermados”. “Al finalizar el séptimo mes del año, la mayoría de creadores y productores aún desconocen el grado de implicación de la Conselleria, a través del IVC, en los proyectos privados de creación escénica de este 2025”, advierten.
Avetid anticipa que las inversiones de las administraciones “llegarán tarde y serán insuficientes” nuevamente, complicando la creación o ejecución de nuevos proyectos. Destacan que, pese al compromiso de la Generalitat de aumentar el presupuesto para Cultura, las artes escénicas seguirán recibiendo la misma inversión. “¿En qué sector profesional se planifican inversiones sin saber la implicación de sus administraciones?”, cuestionan.
Después de múltiples encuentros con representantes culturales de la administración valenciana durante el último año, Avetid critica la falta de convocatorias de ayudas oportunas que promuevan la creación escénica. “Compañías e intérpretes están sumidos en una absoluta incertidumbre, arriesgando un futuro cada vez más sombrío”, insisten.
A esto se añade que, tras una intensa temporada laboral, los profesionales y las empresas deben esforzarse en pleno verano para presentar proyectos de ‘concurrencia competitiva’, enfrentándose a un futuro incierto, señala la junta directiva.
Circuit Cultural sigue en reconversión
Como si la situación no fuera lo suficientemente compleja, el mercado natural de estas compañías, que se activará en septiembre, está afectado por un Circuit Cultural Valencià en proceso de reconversión. En 2025, se expandirá de 92 a más de 150 localidades en Castellón, Valencia y Alicante, aunque mantendrá su presupuesto. Sin embargo, advierten que por su falta de definición y mecanismos controvertidos, no podrá cerrar contrataciones en el segundo semestre del año.
El circuito, que en los últimos treinta años ha amortiguado la vulnerabilidad de un sector con más de 450 empresas y 50,000 profesionales en la Comunidad Valenciana, ahora enfrenta serias dificultades para mantenerse.
Por último, la directiva de Avetid exige nuevamente que la Generalitat Valenciana dedique al menos el 1% de su presupuesto a Cultura, en lugar del 0.7% actual, y consideran que se debería alcanzar el 2% recomendado por estudios de la Universitat de València. “Desde fuentes estatales se asegura que por cada euro invertido en cultura, se generan 1,70 euros para el PIB nacional o autonómico. No se trata de una cuestión económica, sino de una decisión política sobre invertir en nuestros profesionales de la Cultura, para preservar, potenciar y promocionar su trabajo”, afirman.
Avetid extiende una vez más su mano a la Conselleria de Cultura y al Institut Valencià de Cultura para que aborden estos asuntos con urgencia, evitando que un sector esencial para la economía y el bienestar social de la Comunidad Valenciana quede en vías de extinción.