La Inspección de Trabajo ha exigido la implementación de medidas en las postas sanitarias de las playas de Valencia, gestionadas por el Ayuntamiento y atendidas por Cruz Roja, para mejorar las condiciones laborales de los socorristas. Entre las medidas sugeridas, se incluye la elaboración de una planificación de riesgos y la instalación de fuentes de agua refrigerada para garantizar la hidratación del personal en un plazo de cinco días.
Este requerimiento surge tras una denuncia de la Confederación General del Trabajo (CGT), que señala la precariedad derivada de la subcontratación del servicio que debería gestionar directamente el Ayuntamiento de Valencia. En su oficio, fechado el 25 de julio, la Inspección de Trabajo demanda una serie de acciones en materia de prevención de riesgos laborales, destacando que las postas sanitarias carecen de la necesaria evaluación de riesgos laborales, un documento clave para desarrollar las actividades preventivas necesarias. La entidad insta a realizar dicha evaluación y a preparar una planificación preventiva en un plazo máximo de un mes.
Asimismo, se da un plazo de quince días para efectuar una evaluación de estrés térmico por calor, con el objetivo de planificar medidas preventivas adecuadas. En caso de necesitarlo, se deberá realizar un estudio de sobrecarga térmica para determinar las pausas necesarias para los socorristas, en colaboración con la representación especializada de los trabajadores. Además, la Inspección estipula un mes para informar y formar al personal sobre los riesgos asociados al calor, así como sobre los factores de riesgo, efectos y medidas de protección y prevención aplicables.
También se ha destacado la necesidad de equipar todas las postas con fuentes de agua refrigerada para que el personal pueda hidratarse, señalando que “todas las postas visitadas carecían de agua refrigerada, y son los propios trabajadores quienes traen el agua de casa en bolsas térmicas o la enfrían en pequeños frigoríficos adquiridos por ellos mismos”.
La Inspección subraya que el pliego de condiciones para la contratación estipula que “el Ayuntamiento tiene la obligación de poner en funcionamiento y mantener en condiciones de uso las postas sanitarias fijas y móviles existentes en las diferentes playas de la ciudad durante la temporada estival”.
Por su parte, desde CGT también enfatizan la responsabilidad de Cruz Roja, afirmando que debe asegurar condiciones laborales dignas para sus trabajadores. Critican que no exista un convenio colectivo propio y lamentan que, frente a situaciones desafortunadas, se reaccione tarde y se ignore la precariedad que, según ellos, beneficia económicamente a la organización.