**Valencia, 18 de septiembre de 2025**
Los pacientes de la Comunidad Valenciana que presentan sospechas de padecer alzhéimer deben aguardar más de seis meses para ser atendidos por un especialista en un centro hospitalario. Esta demora se debe principalmente a la falta de formación específica y de profesionales especializados, así como al limitado acceso a ciertas pruebas necesarias para un diagnóstico temprano y preciso de la enfermedad.
Según los resultados arrojados por los proyectos mapEA y Alma-Care, promovidos por la compañía farmacéutica Lilly, en los que han participado más de 140 expertos de diferentes especialidades de toda España, incluyendo 20 especialistas valencianos, se busca identificar estrategias para mejorar el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los pacientes con alzhéimer en un ámbito sanitario, político y social, además de preparar al sistema para los últimos avances terapéuticos.
Dentro de la Comunidad Valenciana, los profesionales destacan que la falta de tiempo durante las consultas y el escaso conocimiento sobre la patología son los principales obstáculos para un diagnóstico temprano, según el 86% de los expertos consultados en el proyecto mapEA. A esto se añade la insuficiencia de infraestructura en el sistema (67%) y la falta de concienciación sobre la enfermedad (58%).
Aunque el 80% de los especialistas sabe que existe un protocolo de derivación desde Atención Primaria hacia Neurología o Geriatría, la facilidad de derivación sigue siendo baja. Un 67% de los expertos opina que la información proporcionada en las etapas iniciales es insuficiente y el 85% detecta carencias en la planificación de decisiones anticipadas.
Pablo Martínez Lage, director científico del Centro de Investigación y Clínica Memoria de la Fundación CITA-Alzhéimer, subraya que “persiste una desigualdad en el acceso al diagnóstico oportuno y preciso, dependiendo del área geográfica”. En su opinión, mientras que algunas zonas de España muestran mayor agilidad y eficacia en la coordinación entre Atención Primaria, atención especializada y superespecializada en deterioro cognitivo, otras presentan graves deficiencias.
Desde la perspectiva de los pacientes, Jesús Rodrigo, director ejecutivo de la Confederación Española de Alzhéimer y otras demencias (Ceafa), apunta que las necesidades urgentes por resolver incluyen aumentar la concienciación sobre los factores de riesgo, mejorar el acceso al diagnóstico temprano, eliminar el estigma asociado al alzhéimer, y reducir las listas de espera y la dilación en acceder a consultas.
El doctor José A. Sacristán, director médico de Lilly España y Portugal, resalta la importancia de avanzar en el diagnóstico temprano y preciso del alzhéimer para ofrecer a los pacientes una vida más autónoma. Afirma que si se implementan las medidas necesarias y se desarrolla una ruta asistencial eficiente, se podría revolucionar el manejo de esta enfermedad.
El papel de la Atención Primaria es pivotal en este contexto. Según el doctor Pablo Baz, del Grupo de Trabajo de Neurología de Semergen, incrementar las capacidades de la Atención Primaria es fundamental para garantizar un diagnóstico temprano y preciso, permitiendo así aplicar tratamientos más efectivos, mejorar el pronóstico, la calidad de vida, reducir costes sanitarios y facilitar la planificación para las familias.
Según el Mapa de Recursos Políticos, Sociales y Sanitarios para la Enfermedad de Alzhéimer (mapEA), los avances en diagnóstico son limitados debido al bajo nivel de implementación de estrategias a nivel estatal, además de la escasez de planes autonómicos específicos. La falta de coordinación entre niveles asistenciales, la sobrecarga asistencial, la necesidad de formación específica y la carencia de recursos son identificadas como barreras significativas para el diagnóstico temprano y preciso.
El proyecto Alma-Care busca identificar los recursos necesarios para implementar innovaciones terapéuticas en la práctica clínica, eligiendo modelos óptimos de organización asistencial. De las más de 40 recomendaciones propuestas por 50 expertos, 14 fueron consideradas prioritarias, subrayadas por Raquel Sánchez-Valle, neuróloga en el Hospital Clínic de Barcelona. Para abordar adecuadamente el alzhéimer, señala la urgencia de establecer circuitos fluidos de derivación asistencial y contar con equipos clínicos bien dimensionados y recursos adecuados.
Estos proyectos representan una oportunidad para identificar áreas de mejora y así facilitar la planificación de futuras acciones por parte de las administraciones, fortaleciendo sus servicios para combatir la enfermedad y sus consecuencias.