De la moda a la ganadería: la historia de una joven valenciana que halló su vocación en el campo durante la pandemia
Durante años, Blanca Tomás trabajó como diseñadora de moda en Valencia. Sin embargo, la llegada de la pandemia de covid alteró sus planes, llevándola de regreso a su pueblo natal para ayudar a su familia. Fue en ese entorno rural donde descubrió su verdadera vocación al asumir la dirección de la Granja José Tomás S.L. Su labor principal se centra en el destete de terneros, y actualmente está implementando “mejoras en el bienestar animal, iniciativas respetuosas con el medioambiente y, de cara al futuro, experiencias orientadas a la alimentación saludable, la concienciación y el turismo rural”, según destaca la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA).
Con 31 años, Blanca continúa desarrollando la explotación familiar en El Palomar, en la comarca de la Vall d’Albaida. Bajo la orientación de su padre, recibe a los terneros con apenas 21 días de vida, cuando son todavía vulnerables, y los cuida durante tres meses, garantizando su paso de la leche al pienso. Este proceso implica un seguimiento detallado que combina cuidados constantes, monitoreo y medidas de bienestar animal.
El estiércol producido en la granja se utiliza como fertilizante natural en los campos de olivos de la almazara El Teular, promoviendo así la economía circular. Además del cultivo de avena, Blanca ha comenzado una prueba de maralfalfa, una gramínea de alto rendimiento que necesita menos siembras anuales y permite hasta seis cortes al año. La granja está equipada con 36 placas solares para su suministro energético y un vehículo totalmente eléctrico con su propio cargador.
Pensando en el futuro, a partir de 2026 Blanca tiene previsto abrir las puertas de la granja a escolares, familias y turistas, ofreciéndoles la oportunidad de conocer de cerca el trabajo realizado en una granja de destete de terneros. “No solo busco mostrar los cuidados que reciben los animales, sino también acercar a la gente al mundo rural, enseñar el valor de la alimentación saludable, el trabajo del campo y la importancia de mantener vivas las tradiciones”, afirma la joven.
Además, Blanca planea ofrecer visitas guiadas y eventos personalizados en la explotación, que cuenta con instalaciones como una casa rural y piscina, y habilitar un huerto urbano con hortalizas de temporada y productos transformados con recursos locales.
En el ámbito gastronómico, Blanca organizará actividades como un taller de paella valenciana —donde los visitantes podrán preparar su propio plato tradicional con expertos de la zona—, un taller de vermut artesanal y catas de vinos ecológicos y de proximidad.
Paralelamente, Blanca continúa con la digitalización del proyecto a través de una página web para la venta de productos artesanales y presencia en redes sociales con el objetivo de alcanzar a más personas. “Queremos dar valor al trabajo rural, resaltar la importancia de la alimentación natural, la sostenibilidad y las tradiciones locales, y ofrecer un entorno educativo y de ocio único, donde los visitantes puedan aprender, disfrutar y conectar con la naturaleza. Espero que mi experiencia como emprendedora y madre sirva de ejemplo y anime a otras mujeres a apostar por el mundo rural, un ámbito que me brinda paz, tranquilidad y orgullo por liderar un proyecto junto a mi familia”, concluye Blanca.