La oposición de izquierda en Alicante critica la gestión de Barcala en vivienda, limpieza y servicios sociales, mientras que Vox se enfoca en seguridad
Los partidos de la oposición de izquierda en el Ayuntamiento de Alicante, como el PSPV, Compromís y EU-Podem, han dirigido sus críticas al gobierno municipal encabezado por el alcalde Luis Barcala, del Partido Popular (PP), en un debate sobre el estado de la ciudad, centrando sus quejas en áreas como vivienda, limpieza y servicios sociales. Por su parte, Vox ha destacado la cuestión de la seguridad.
Durante su intervención, Ana Barceló, portavoz del PSPV en el consistorio, acusó al alcalde de una gestión deficiente debido a la falta de políticas efectivas, lo que, según ella, ha resultado en un aumento del precio de la vivienda, falta de control sobre los pisos turísticos y deficiencias en la limpieza. Barceló afirmó que “necesitamos soluciones reales, planificación y diálogo” y criticó que solo se ejecutan cuatro de cada diez euros prometidos en inversiones en los barrios; además, el ayuntamiento ha devuelto más de diez millones de euros en subvenciones. Condenó también el cierre del servicio de estancias diurnas en el edificio de plaza de América y solicitó que Barcala priorice el interés público sobre cualquier vínculo político o personal, haciendo hincapié en la falta de transparencia urbanística relacionada con la sede de la Cámara de Comercio en Panoramis.
Por su parte, Carmen Robledillo, portavoz de Vox, aseguró que Alicante, como puerta del Mediterráneo, está perdiendo su potencial debido a años de falta de ambición y planificación. Acusó al gobierno municipal de permitir que la ciudad se convierta en una de las más inseguras del país y lamentó el impacto de la nueva tasa de basuras. Robledillo también criticó la falta de coordinación entre las ediles de Infraestructuras y Comercio para implementar proyectos acordados, de los que depende en gran medida la aprobación de los presupuestos municipales del próximo año. Además, defendió la creación de la Oficina de Atención a la Maternidad y lamentó el cierre del centro de día de plaza de América.
El portavoz de Compromís, Rafa Mas, calificó la gestión del PP como una “gran estafa”, al considerar que el presupuesto ha sido una “chapuza” con recortes en inversiones para los barrios. Mas criticó que el gobierno de Barcala actúe en beneficio de contratas y empresas, mientras descuida los servicios públicos y permite que Alicante tenga “las peores instalaciones públicas de España”. Compromís también aboga por eliminar los pisos turísticos en caso de llegar al gobierno municipal en 2027 y propone una ecotasa para los turistas que se pernocten en la ciudad.
Por último, Manolo Copé, portavoz de EU-Podem, describió la situación de Alicante como una “emergencia social” debido al abandono de servicios públicos y la precariedad de las contratas. Afirmó que las calles están sucias mientras se incrementa la tasa de basuras. Asimismo, Copé expresó su preocupación por el “deterioro institucional” en Alicante, criticando la falta de transparencia y participación en las decisiones gubernamentales, así como el “maltrato” a las políticas feministas y migratorias.
Frente a estas críticas, el equipo de gobierno, representado también por su portavoz Mari Carmen de España, defendió su gestión, destacando los avances logrados en la transformación visible y tangible de la ciudad, con el apoyo del Consell encabezado por Carlos Mazón, en contraste con periodos anteriores como los del Botànic o el tripartito en el Ayuntamiento de Alicante.