El Ayuntamiento de Torrent (Valencia) ha elaborado un detallado documento de alegaciones en respuesta al Plan para la Recuperación y Mejora de la Resiliencia frente a las Inundaciones, diseñado por la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) en junio de 2025. Este plan tiene como objetivo preparar la revisión del Plan de Gestión de Riesgos de Inundaciones previsto para 2027, y se centra en las áreas que sufrieron las peores consecuencias de la dana ocurrida el 29 de octubre de 2024.
Tras una revisión exhaustiva del documento, el consistorio de Torrent ha señalado que algunos de los puntos críticos no están considerados, lo que a su juicio representa un “riesgo real” de que los daños se repitan en caso de nuevas lluvias intensas. En este sentido, se subraya la importancia de implementar actuaciones prioritarias en los barrancos del Poyo, Gallego, Pelos y, especialmente, en l’Horteta, así como en el llano de inundación comprendido entre las carreteras A-3, A-7 y la CV-36. Además, se pone especial atención en las áreas urbanas vulnerables que registraron muertes.
El Ayuntamiento ha propuesto una serie de correcciones y adiciones al plan con la intención de asegurar la intervención en los puntos críticos del municipio y mejorar la protección de sus residentes, infraestructuras y espacios naturales. En sus observaciones, el consistorio destaca que, aunque algunas obras de emergencia están en marcha, quedan pendientes “numerosas intervenciones urgentes” como la evaluación de laderas con grietas de tracción, la limpieza de escombros y sedimentos que afectan la capacidad hidráulica, el mantenimiento regular de la vegetación en los cauces y la reparación de márgenes dañadas en áreas urbanizadas como La Venteta, la Font del Sapo, El Pantano y el polígono Mas del Jutge.
La alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, expresó en un comunicado que cada grieta o depósito de sedimentos representa un peligro potencial durante futuras lluvias intensas. El Ayuntamiento enfatiza la necesidad de una intervención urgente en el barranco de l’Horteta, donde se observaron depósitos de escombros, sedimentos y márgenes erosionadas que aumentan el riesgo de desbordamiento, especialmente cerca de zonas residenciales e industriales como el polígono Mas del Jutge y La Venteta.
El municipio también ha resaltado la importancia de retirar la vegetación invasora en el cauce del barranco, ya que incrementa el riesgo en caso de lluvias fuertes. El Ayuntamiento reclama una acción inmediata de limpieza y estabilización de este tramo. Folgado insistió en que l’Horteta debe dejar de ser un punto vulnerable ante futuras inundaciones y sugirió el aprovechamiento de la conexión natural con la cantera de la Perenxisa para regenerar un espacio con valor ambiental y social.
En cuanto a la minimización de riesgos para los vecinos, el documento del Ayuntamiento solicita que las prioridades del plan de la CHJ se centren en proteger a la población, especialmente en áreas donde hubo víctimas mortales como La Venteta y El Pantano. Se insta a considerar medidas que reduzcan la velocidad del flujo y mitiguen el peligro de las avenidas.
El Ayuntamiento apunta que algunos criterios del plan son “contradictorios o insuficientes”. Se critica la exclusividad de soluciones basadas en la naturaleza, proponiendo que se combinen con grandes infraestructuras hidráulicas tanto aguas arriba como aguas abajo para reducir significativamente los caudales peligrosos.
Otra de las peticiones del consistorio es la reordenación de los flujos en la zona entre la A-3, A-7 y la CV-36, para evitar el “efecto presa” que agravó los daños en áreas como La Venteta y El Pantano. Se solicita ampliar la capacidad hidráulica de los barrancos del Poyo, Gallego y Pelos.
Por otro lado, el Ayuntamiento considera positiva la propuesta de la CHJ de utilizar la cantera de la sierra Perenxisa como zona de laminación controlada, aprovechando el dique natural creado por la dana. Sugiere integrar esta medida en un sistema global que favorezca la recuperación paisajística y el uso recreativo del entorno. Sin embargo, aclara que esta actuación no debe sustituir otras intervenciones urgentes.