Un agente de la Policía Nacional que fue agredido mientras se encontraba fuera de servicio al sorprender a dos jóvenes intentando robar palomos de competición en una vivienda de Vinalesa, Valencia, ha fallecido en el hospital en el que estaba ingresado desde el 8 de noviembre. Así lo han confirmado fuentes de la Guardia Civil.
El agente, que había permanecido en estado muy grave, murió el pasado martes. El sindicato Jupol también confirmó su muerte a través de su cuenta de X, expresando sus condolencias a la familia del fallecido. “Lamentablemente, nuestro compañero ha fallecido. Respetaremos un riguroso luto a petición expresa de su familia, a quienes transmitimos nuestro más sentido pésame en estos difíciles momentos. Descansa en paz”, decía el mensaje.
Por su presunta relación con la agresión, la Guardia Civil arrestó a un joven de 21 años y a un menor de 15, aunque este último fue liberado tras pasar por Fiscalía. Las detenciones se realizaron en Burjassot, después de que ambos fueran identificados gracias a las imágenes de una cámara que los captó caminando por una calle a la salida de Vinalesa, poco después de que ocurriera el ataque. Al agente, al parecer, lo habrían golpeado en la cabeza con una piedra.
La jueza del Juzgado número 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Paterna ordenó prisión provisional, comunicada y sin fianza para el joven de 21 años, según el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV). Inicialmente se le investigaba por homicidio en grado de tentativa o lesiones agravadas, pero con el fallecimiento del agente, la calificación del delito cambiará. El menor, por su parte, fue liberado tras pasar por la Fiscalía.