La Generalitat ha implementado un conjunto de medidas preventivas en la Comunidad Valenciana tras la aparición de los primeros casos de peste porcina africana en Cataluña, con el fin de mejorar la vigilancia y disminuir la población de jabalíes en las áreas de mayor riesgo.
Estas acciones han sido consensuadas entre la Vicepresidencia Segunda de la Recuperación, Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca junto al sector de la caza, buscando fortalecer las medidas de prevención y vigilancia en la Comunidad, según informa la administración autonómica.
El lunes se llevó a cabo una reunión con representantes de Medio Ambiente y de la Federación de Caza de la Comunidad Valenciana para coordinar acciones destinadas a incrementar la vigilancia y el control de jabalíes en las zonas identificadas como de mayor riesgo, especialmente en puntos sensibles para la propagación de la enfermedad.
Adicionalmente, se ha destinado una partida extraordinaria para reducir la población de jabalíes en áreas donde su número es excesivo, particularmente en los alrededores de la AP-7, considerada una vía potencial de propagación.
Por su parte, la Conselleria de Agricultura, responsable de la sanidad animal, mantiene un contacto permanente con los servicios veterinarios oficiales para asegurar la implementación de todas las medidas preventivas necesarias y reforzar la seguridad en las explotaciones ganaderas.
Se están organizando reuniones con el sector ganadero, los veterinarios de las Agrupaciones de Defensa Sanitaria (ADS) y las empresas integradoras para mejorar la vigilancia y las medidas de bioseguridad.
La Generalitat reafirma su compromiso con la protección de la sanidad animal y la defensa del sector ganadero, así como con la conservación del entorno natural. La administración hace un llamamiento a todos los agentes implicados a colaborar para “mantener la Comunidad libre de esta enfermedad”.
Las autoridades valencianas recuerdan que la peste porcina no es transmisible a los seres humanos, “por lo que no existe riesgo de contagio ni por el contacto directo con animales ni por el consumo de sus productos”.