La Filmoteca de Valencia enfrenta cambios significativos con la jubilación de José Antonio Hurtado, conocido como ‘Piti’, quien ha liderado la programación durante 36 años. Este evento marca el inicio de una nueva etapa para esta institución reconocida por su alto nivel de calidad.
Actualmente, no hay un sucesor designado para ‘Piti’. Se está iniciando el proceso administrativo para cubrir la vacante, aunque se espera que este pueda demorar, dada la naturaleza burocrática de tales procedimientos. Durante este período de transición, es probable que una de las tres mujeres que han trabajado junto a Hurtado —Nuria Castellote, Áurea Ortiz o Rebeca Crespo— asuma provisionalmente las funciones de programación hasta que se complete el proceso de selección.
Estas tres posibles candidatas, además de tener una amplia experiencia en el departamento, podrán participar en el concurso para la plaza debido a su condición de funcionarias. Aunque podrían presentarse más aspirantes, ellas cuentan con ventajas significativas por su trayectoria.
La incertidumbre sobre los plazos predomina. Sin embargo, hay un plan que asegura la programación de la Filmoteca para varios meses, 2026 y posiblemente hasta 2027, independientemente de cualquier cambio que pueda surgir. Pese a su partida, ‘Piti’ Hurtado, ferviente aficionado al cine desde su adolescencia, ha dejado una marca indeleble en esta institución cultural.
Bajo su liderazgo, se han organizado cerca de 1.700 ciclos y presentado más de 21.600 películas. Hurtado seguirá vinculado al mundo del cine y a la Filmoteca, compartiendo su pasión por autores como John Ford y David Lynch. Su experiencia, que comenzó en los años posteriores a la creación de la Filmoteca, ha contribuido a su crecimiento y a la promoción de sinergias con otros espacios culturales.
Antes de su retiro, Hurtado ha defendido la gestión cultural y subrayado que siempre ha disfrutado de libertad para programar, sin interferencias administrativas. Mientras se espera una resolución, las instituciones, incluido el Institut Valencià de Cultura, están trabajando para que el reemplazo ocurra lo más pronto posible. La burocracia, sin embargo, tiene la última palabra.