Primer día del Black Friday llena las calles de Valencia
Valencia ha vivido el primer día del Black Friday con un gran despliegue de compradores que abarrotaron sus calles. Los adultos y niños, en la búsqueda de las mejores ofertas, inundaron la ciudad mientras los escaparates se convertían en su principal atracción. Durante este fin de semana, las compras y el espíritu navideño tomarán protagonismo en la ciudad.
A mediodía, la calle Colón ya se encontraba repleta de peatones cargados de bolsas, principalmente de ropa y juguetes. En la tarde, el número de compradores se incrementó, complicando el tránsito por las zonas comerciales. Los sonidos de claxon, frenazos bruscos y conductores impacientes atascados en el tráfico acompañaron el ajetreo del día. Además, la prisa de los viandantes por descubrir las mejores ofertas incrementaba el bullicio.
Las calles Colón, Ruzafa, Xàtiva y Don Juan de Austria se convirtieron rápidamente en los puntos neurálgicos de la actividad comercial. La multitud que cruzaba las calles hacía difícil distinguir las líneas de los pasos de cebra, poniendo a prueba la paciencia de los conductores. Las tiendas que más atrajeron al público fueron las de cosmética y ropa, donde se formaron largas colas. También se observó una gran afluencia de clientes en tiendas de tecnología, especialmente en un conocido local de la calle Colón.
Fina Torrent y Miguel Ángel Guardiola, provenientes de Manises, decidieron utilizar el metro en lugar del coche para visitar Valencia. Disfrutaron de una comida en la ciudad y aprovecharon para adquirir abrigos, planificando luego ver las luces de Navidad en la plaza del Ayuntamiento. Yolanda y José Miguel también participaron en las compras, cargando bolsas con ropa deportiva y prendas de vestir. Después de comer, recorrieron el centro para disfrutar del ambiente festivo.
Otro grupo de jóvenes aprovechó los descuentos para adquirir accesorios electrónicos. Beatriz Díaz y su hija, mientras paseaban por la ciudad comprando decoraciones navideñas, también se dirigieron a la plaza del Ayuntamiento con la esperanza de ver el encendido de luces navideñas, un espectáculo que la semana anterior no lograron disfrutar debido al exceso de gente.
Los camareros en las terrazas de calles como Don Juan de Austria enfrentaron dificultades para atender a los clientes debido a la multitud. A pesar del estrés generado por el tráfico y los viandantes, la presencia de músicos callejeros ofreció un recordatorio de la cercanía de la Navidad.
En las afueras, como en el centro comercial Bonaire, también se registró una gran afluencia desde media mañana. Con el adelanto de las nóminas, el entusiasmo de los compradores fue evidente. La Asociación de Comerciantes del Centro Histórico expresó su satisfacción por la revitalización del comercio en el centro, tras un mes de bajas ventas, y confía en el éxito del fin de semana.