El Magnànim explora los cambios sociales mediante la fotografía “poliédrica” de Juan Caparrós
La Institució Alfons el Magnànim ha lanzado el segundo número de la colección ‘L’Instant, Fotografia’, titulado ‘Ontinyent, els anys decisius’. Esta obra recoge las fotografías que Juan Caparrós realizó en las décadas de los cincuenta y sesenta del siglo XX en Ontinyent, según informa la Diputació de Valencia.
Las imágenes capturan, más allá de las fiestas y tradiciones locales, la evolución de la actividad económica y los cambios sociales en la localidad. Con una perspectiva poliédrica, el fotógrafo refleja en cada uno de sus negativos el trabajo en la industria textil y las profesiones relacionadas, las nuevas construcciones y la expansión urbana, así como la modernización creciente de la sociedad y las nuevas actividades sociales. De este modo, se documenta una comunidad que, al pasar de los años cincuenta a los sesenta, comienza a interesarse tímidamente por el consumo.
La población empieza a desear electrodomésticos como el frigorífico y el televisor, y gradualmente, un nuevo estilo de vida representado por viviendas modernas, una Vespa o un Seiscientos, mientras la agricultura se reduce a una actividad secundaria, casi de fin de semana. Caparrós logra retratar los contrastes de aquella sociedad tanto en el ámbito productivo como en el ocio y los eventos sociales, empleando una mirada que equilibra el enfoque documental y poético con una técnica guiada por la exploración de ángulos inusuales y otros recursos que resaltan los temas fotografiados.
El volumen incluye un prólogo del economista e historiador Josep Gandia, una crítica a la obra de Caparrós a cargo de Francesc Vera, director de la colección, y una nota biográfica sobre el autor escrita por el sociólogo Pau Caparrós.
Trayectoria de Juan Caparrós
Juan Caparrós (Alicante, 1905-1992) fue el tercero de cuatro hermanos de una familia de pequeña burguesía en Alicante, ciudad donde su padre, originario de Vera (Almería), se estableció como comerciante de textiles. Caparrós pasó su juventud en Alicante y estudió en el Liceo Francés. Durante sus estudios, frecuentaba el aeródromo de Rabassa para practicar francés con los pilotos que hacían escala entre el norte de África y Marsella, desarrollando así una pasión por la fotografía que lo motivó a adquirir su primera cámara.
Tras la guerra, se trasladó a Ontinyent para gestionar la empresa ‘Tortosa y Delgado’, trabajo que combinó con su ocupación como agente comercial textil. Su dedicación a la fotografía se consolidó a mediados del siglo, cuando empezó a documentar la transformación social y urbanística de la ciudad. Junto con Juan Gasteizi, fundó la Agrupación Fotográfica de Ontinyent en el Centre Industrial. Los últimos años de su vida los pasó en su residencia en Ciutat Jardí, Alicante, donde ya había vivido antes de la guerra.