La Audiencia Provincial de Alicante ha condenado a la expresidenta de una comunidad de vecinos de Dénia por apropiarse durante años de dinero perteneciente tanto a una vecina fallecida como a la propia comunidad.
La mujer aprovechó su cargo para cargar de manera irregular cerca de 200 recibos bancarios a nombre de una propietaria muerta y desviar además decenas de miles de euros desde la cuenta común del vecindario.
La sentencia considera acreditada una estafa continuada que se prolongó durante cinco años.
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Cobró recibos a nombre de una vecina fallecida
Según recoge la resolución judicial, la condenada conocía personalmente a la mujer fallecida y utilizó esa circunstancia para seguir girando cargos bancarios después de su muerte.
Entre 2014 y 2019 llegó a emitir alrededor de 190 recibos.
A través de esos movimientos obtuvo:
- unos 10.000 euros directamente vinculados a la cuenta de la víctima,
- y más de 69.000 euros transferidos a la cuenta de la comunidad de propietarios.
En total, la cantidad desviada rondó los 80.000 euros.
Aprovechó su posición dentro de la comunidad
El caso ha generado especial impacto en Dénia porque la condenada utilizó precisamente su posición de confianza dentro de la comunidad de vecinos para realizar las operaciones.
La gestión de cuentas comunitarias suele depender directamente de presidentes, administradores y responsables con acceso a documentación bancaria y autorizaciones de cobro, algo que en este caso permitió mantener el fraude durante años sin ser detectado.
Condenada a prisión y a devolver el dinero
La Audiencia Provincial de Alicante ha impuesto a la mujer:
- nueve meses de prisión,
- además de la obligación de devolver íntegramente el dinero estafado.
La sentencia considera probado que existió un aprovechamiento ilícito continuado de fondos mediante cargos bancarios irregulares.
Un caso que reabre el debate sobre el control en las comunidades de propietarios
Aunque este tipo de casos no son habituales, expertos en administración de fincas recuerdan que muchas comunidades pequeñas funcionan con sistemas de supervisión mínimos y con escaso control interno sobre movimientos económicos.
La falta de revisión periódica de cuentas o de auditorías facilita en ocasiones que determinadas irregularidades puedan mantenerse durante largos periodos.
El caso de Dénia vuelve a poner el foco sobre:
- la necesidad de mayor transparencia,
- control documental,
- y supervisión financiera en comunidades de vecinos.
La confianza vecinal, rota durante años
Más allá de la condena económica y penal, el caso ha dejado una fuerte sensación de incredulidad entre vecinos y afectados.
La utilización de la cuenta de una persona fallecida durante años y el uso de fondos comunitarios ha provocado especial indignación por el grado de confianza que suele existir dentro de este tipo de comunidades residenciales.
La sentencia cierra ahora una de las causas de fraude vecinal más llamativas conocidas recientemente en la provincia de Alicante.