Los dos menores, de 12 y 15 años, relataron ante la jueza y la Guardia Civil un supuesto patrón de malos tratos físicos y psicológicos. Ambas investigadas niegan los hechos y la Justicia mantiene abierta la investigación.
La Justicia investiga a la exmilitar y entrenadora de fútbol Patricia Campos y a su pareja por un presunto delito de maltrato continuado hacia sus dos hijos adoptivos, de 12 y 15 años. Los menores han declarado ante la jueza y la Guardia Civil que durante años sufrieron insultos, castigos físicos, amenazas y privación de alimentos. Las dos investigadas rechazan las acusaciones.
El Juzgado ha acordado una orden de alejamiento respecto a los menores, que actualmente permanecen bajo la tutela de un centro de protección mientras continúa la investigación judicial.
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Los menores pidieron ayuda tras confesar lo que ocurría en casa
Los dos hermanos fueron adoptados en Uganda en 2019 y se trasladaron a Valencia en torno a 2021. Según la investigación, no fue hasta principios de este año cuando uno de ellos contó a un compañero del instituto la situación que vivían en casa.
Ese compañero contactó con una abogada, iniciándose así el proceso que terminó con la denuncia.
La letrada del menor de 15 años explicó que fue un compañero del instituto quien alertó de que ambos hermanos estaban siendo castigados sin comer durante largos periodos.
Por su parte, el abogado del menor de 12 años aseguró que, durante la primera conversación mantenida con el niño, este únicamente le pidió que lo sacara de su casa.
Castigos sin comer durante semanas
Entre las acusaciones más graves figura la supuesta privación de alimentos como medida disciplinaria.
Según el relato incorporado a la causa, uno de los menores habría permanecido durante varias semanas recibiendo únicamente la cena como única comida del día.
La psicóloga que ha entrevistado a ambos niños también recoge que estos castigos eran habituales y que, en ocasiones, acudían al colegio sin desayunar, dependiendo de la ayuda de compañeros que les compartían parte de su almuerzo.
Ejercicio físico para poder cenar
Los menores también aseguran que debían completar exigentes rutinas de ejercicio para poder acceder a la cena.
Según las declaraciones recogidas por sus representantes legales, se les obligaba a realizar cientos de repeticiones de distintos ejercicios físicos como condición para recibir alimento.
Denuncian golpes con un cinturón y agresiones físicas
Las declaraciones incorporadas al procedimiento también describen supuestos castigos físicos.
El hermano mayor habría sido golpeado en diversas ocasiones con un cinturón doblado, mientras que el menor de 12 años aseguró que una de las investigadas llegó a empujarlo por las escaleras tras salir de su habitación cuando estaba castigado.
La psicóloga que ha evaluado a los menores también recoge el relato de un episodio en el que uno de ellos habría sido golpeado con un cinturón por intentar coger azúcar.
Amenazas e insultos continuos
Los dos hermanos también denunciaron haber sufrido constantes insultos y descalificaciones.
Además, aseguran que eran amenazados con ser enviados de nuevo a Uganda si no obedecían las órdenes de sus madres.
A la espera de los informes forenses
Por el momento, la investigación continúa abierta.
Los menores no disponen de informes médicos que acrediten las supuestas lesiones, ya que, según su relato, apenas eran llevados al médico.
Los investigadores esperan ahora el resultado de los informes forenses y psicológicos para completar la instrucción del caso.
Mientras tanto, Patricia Campos y su pareja han negado todas las acusaciones tanto ante la jueza como durante la investigación judicial y han rechazado realizar declaraciones públicas sobre el procedimiento.