La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal especializada en cometer estafas mediante el conocido método del “hijo en apuros”, una modalidad que se ha multiplicado en España durante los últimos años y que aprovecha la preocupación de los familiares para conseguir transferencias de dinero en cuestión de minutos.
La operación, desarrollada en las provincias de Castellón, Alicante y Granada, se ha saldado con cuatro detenidos y tres personas investigadas por presuntos delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
Índice de contenidos
Una transferencia de 7.000 euros destapó la investigación
La investigación comenzó tras la denuncia presentada por un vecino de Almassora que recibió un mensaje a través de una aplicación de mensajería instantánea.
La víctima creyó estar hablando con su hija, que supuestamente había cambiado de número de teléfono y necesitaba dinero de forma urgente para resolver un problema inesperado.
Convencido de la autenticidad del mensaje, el hombre realizó una transferencia de 7.000 euros antes de descubrir que había sido víctima de una estafa.
Oropesa y Elche, puntos clave de la organización
Las primeras investigaciones permitieron localizar a una mujer de 29 años residente en Oropesa, presuntamente relacionada con la recepción inicial del dinero procedente de las víctimas.
Posteriormente, los agentes identificaron a un hombre de 39 años residente en Elche, considerado una de las piezas fundamentales en la coordinación de los movimientos económicos del entramado criminal.
La investigación permitió además identificar a otros integrantes de la organización repartidos entre las provincias de Castellón, Alicante y Granada.
El dinero desaparecía en cuestión de minutos
Según la Guardia Civil, la organización utilizaba el sistema habitual de este tipo de estafas: una vez recibida la transferencia, el dinero era distribuido rápidamente entre diferentes cuentas bancarias gestionadas por las conocidas como “mulas bancarias”.
Posteriormente, los fondos eran sometidos a múltiples operaciones económicas para dificultar su rastreo y ocultar el origen ilícito del dinero.
Este mecanismo complica enormemente la recuperación del dinero por parte de las víctimas y dificulta el trabajo de los investigadores.
Una organización perfectamente estructurada
La denominada operación “Jogal” permitió descubrir una estructura criminal en la que cada integrante desempeñaba funciones concretas dentro del fraude.
Algunos miembros se encargaban de captar y recibir el dinero, otros gestionaban las cuentas bancarias y otros coordinaban los movimientos económicos destinados a blanquear las cantidades obtenidas mediante las estafas.
La Guardia Civil considera completamente desarticulado el entramado tras las detenciones practicadas.
Cómo funciona la estafa del “hijo en apuros”
El fraude suele comenzar con un mensaje enviado desde un número desconocido con frases como:
- “Hola mamá, este es mi nuevo número”.
- “Se me ha roto el móvil y no puedo acceder a mi banco”.
- “Necesito hacer un pago urgente y no puedo entrar en la aplicación”.
Los delincuentes intentan generar sensación de urgencia para evitar que la víctima tenga tiempo para comprobar la veracidad de la historia.
La recomendación de la Guardia Civil
La Guardia Civil recuerda que ante cualquier mensaje recibido desde un número desconocido en el que un supuesto familiar solicite dinero de manera urgente, es fundamental mantener la calma y verificar la situación.
La recomendación principal es muy sencilla: llamar al número habitual del familiar antes de realizar cualquier transferencia bancaria.
Ese simple gesto puede evitar pérdidas económicas importantes y frustrar una de las estafas que más ha crecido en España durante los últimos años.