El exsecretario general de UGT, Cándido Méndez, ha defendido la necesidad de alcanzar grandes acuerdos políticos para afrontar la crisis migratoria que vive Ceuta y ha asegurado que ha llegado el momento de «dar la voz, la palabra y el voto al pueblo español», en referencia a la convocatoria de elecciones generales.
Durante una entrevista, Méndez analizó la situación en la ciudad autónoma, la sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en frontera, la relación con Marruecos y el clima de polarización política que, a su juicio, dificulta la búsqueda de soluciones.
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«Hablaría de un éxodo»
El exdirigente sindical evitó centrar el debate en una discusión terminológica y afirmó que lo importante es la magnitud de la situación.
Según explicó, él hablaría de un «éxodo», ya que considera que la mayoría de las personas que llegan buscan oportunidades que no encuentran en su país de origen. No obstante, añadió que la gestión de los flujos migratorios también está condicionada por otros factores y aseguró que Marruecos ha utilizado históricamente esos movimientos migratorios como instrumento de presión política.
El Supremo interpreta la ley
Méndez rechazó responsabilizar al Tribunal Supremo de la situación generada tras la reciente sentencia sobre las devoluciones en frontera.
A su juicio, el alto tribunal únicamente ha interpretado la legislación vigente y el verdadero problema reside en la redacción de la Ley de Extranjería. Por ello, defendió que corresponde al legislador modificar la norma si considera necesario cambiar el marco jurídico actual.
Vincula la situación con el caso Pegasus y el giro sobre el Sáhara
Durante la entrevista, Cándido Méndez también relacionó la actual crisis con algunos acontecimientos políticos de los últimos años, entre ellos el caso Pegasus y el cambio de posición de España respecto al Sáhara Occidental.
Recordó que el Gobierno confirmó en su momento el espionaje a teléfonos de miembros del Ejecutivo, aunque señaló que todavía se desconocen muchos detalles sobre aquel episodio. En su opinión, una de las principales consecuencias fue el relevo de Paz Esteban como directora del Centro Nacional de Inteligencia.
Méndez añadió que, posteriormente, España modificó «de una manera radical» su posición sobre el Sáhara Occidental aceptando el plan de autonomía defendido por Marruecos. Según afirmó, esa sucesión de acontecimientos ha situado a España en una posición de «debilidad creciente» frente al país vecino.
«Aquellos polvos, pues vienen estos lodos», resumió durante la entrevista.
Reclama diálogo con Marruecos
El exsecretario general de UGT insistió en que la prioridad debe ser recuperar la normalidad y reconducir la situación mediante el diálogo con Marruecos.
Asimismo, mostró su preocupación por la capacidad de España para gestionar la crisis migratoria y defendió que el país necesita una estrategia estable y consensuada para afrontar este tipo de desafíos.
Critica la polarización política
Uno de los momentos más destacados de la entrevista llegó cuando criticó el clima de confrontación política que, según dijo, impide alcanzar acuerdos sobre los grandes problemas del país.
Méndez lamentó que cualquier opinión termine siendo etiquetada ideológicamente y calificó esa dinámica como «una mierda», defendiendo que cuestiones como la inmigración, la vivienda o los incendios forestales requieren amplios consensos entre las principales fuerzas políticas.
También puso como ejemplo que, al analizar las propuestas sobre incendios del Gobierno y del Partido Popular, existen numerosas coincidencias pese a las diferencias en el discurso político.
Pide dar la palabra a los ciudadanos
En la parte final de la entrevista, Cándido Méndez defendió la convocatoria de elecciones para desbloquear la situación política.
«Creo que ya ha llegado el momento de hacer una pausa en términos democráticos y darle la voz, la palabra y el voto al pueblo español», afirmó, al considerar que la sucesión de crisis y la falta de acuerdos están perjudicando al conjunto de la sociedad.
El exlíder sindical concluyó expresando su deseo de que aumenten los consensos entre las distintas fuerzas políticas y sostuvo que, cuando se analizan las medidas concretas, existen más puntos de encuentro de los que refleja el debate público.