El incendio forestal que ha afectado a la Vilavella ha dejado importantes daños en el sector primario del municipio. Además de las miles de hectáreas calcinadas, las llamas han destruido cultivos, sistemas de riego e instalaciones ganaderas, comprometiendo la actividad agrícola y económica de numerosas explotaciones.
Agricultores y ganaderos afrontan ahora una complicada recuperación tras perder parte de sus cosechas y sufrir importantes daños materiales.
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La apicultura y la ganadería, entre las más afectadas
Las consecuencias del incendio también han alcanzado a las explotaciones apícolas. Uno de los apicultores afectados ha mostrado cómo las llamas redujeron a cenizas su colmenar.
En el ámbito ganadero, una explotación con más de 2.000 cerdos logró salvar a todos los animales, aunque el propietario reconoce que todavía le cuesta entender cómo el fuego no llegó hasta las instalaciones.
La cosecha de clementinas, prácticamente perdida
Uno de los sectores más perjudicados es el de los cítricos.
La cooperativa agrícola de la Vilavella da prácticamente por perdida la próxima cosecha de clementinas, no solo por los campos afectados directamente por el incendio, sino también por la destrucción del sistema de riego.
Las llamas inutilizaron la infraestructura que abastece de agua a unas 1.300 fanegadas de cultivo, dejando las explotaciones sin posibilidad de regar durante varios días en plena ola de calor.
El encargado del pozo de riego, Ximo Gumbau, explica que la falta de agua durante una semana en estas condiciones hace muy difícil salvar la producción de esta campaña, aunque los agricultores intentarán mantener vivas las plantaciones.
Recuperar los servicios básicos, prioridad absoluta
El incendio también ha afectado a otras explotaciones agrícolas y ganaderas que dependen del suministro de agua y electricidad para reanudar su actividad.
En un hospital equino del municipio, los responsables consiguieron evacuar a todos los caballos antes de que llegaran las llamas, aunque una de las edificaciones quedó completamente destruida.
Su responsable, el veterinario Óscar Quemades, señala que ahora la prioridad es recuperar cuanto antes los servicios básicos para poder volver a poner en funcionamiento las instalaciones.
El campo afronta una larga recuperación
El incendio ha supuesto un duro golpe para el sector primario de la Vilavella, que además de los daños medioambientales tendrá que hacer frente a importantes pérdidas económicas derivadas de la destrucción de cultivos, infraestructuras y sistemas de producción.
La recuperación dependerá, en gran medida, de la reparación de las redes de riego y suministro eléctrico, así como de las ayudas que puedan recibir los agricultores y ganaderos afectados.