Cada vez son más las viviendas construidas junto a zonas forestales, una cercanía que incrementa el riesgo cuando se declara un incendio. Ante esta realidad, la pirojardinería se consolida como una herramienta preventiva que apuesta por un diseño adecuado de los jardines y la elección de especies vegetales menos inflamables para reducir la posibilidad de que las llamas alcancen las casas.
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Jardines diseñados para frenar el fuego
Los especialistas explican que determinadas plantas y materiales pueden favorecer la propagación de un incendio. Especies como los cipreses, las arizónicas o los setos muy densos, así como la presencia de brezo seco o determinados elementos plásticos, actúan como combustible y pueden facilitar el avance de las llamas hacia las urbanizaciones.
El gerente de Sol i Vent Paisatges, Toni Alagarda, señala que la pirojardinería es un concepto que cada vez adquiere mayor importancia y que su objetivo es proteger las zonas habitadas mediante un diseño inteligente de la vegetación.
Elegir bien las especies marca la diferencia
Entre las principales recomendaciones figura evitar plantar especies especialmente inflamables cerca de elementos de riesgo, como barbacoas o edificaciones.
Alagarda aconseja sustituir las especies pirófilas o con alto contenido en resinas por árboles y plantas con mayor capacidad para retener agua, además de mantener los jardines correctamente hidratados durante todo el año.
Soluciones adaptadas a cada entorno
El especialista recuerda que no existe una única solución válida para todas las urbanizaciones.
Cada vivienda y cada entorno presentan características diferentes, por lo que considera necesario estudiar cada caso de forma individual para aplicar las medidas preventivas más eficaces frente al riesgo de incendio.
El mantenimiento también es clave
Los expertos subrayan que la prevención no depende únicamente de la elección de la vegetación. El mantenimiento periódico resulta igualmente esencial.
Retirar ramas secas, eliminar restos vegetales y reducir el material combustible alrededor de las viviendas ayuda a disminuir el riesgo de propagación del fuego.
Una medida cada vez más necesaria
En un contexto marcado por incendios forestales cada vez más frecuentes e intensos, la pirojardinería se presenta como una estrategia eficaz para mejorar la protección de las viviendas situadas en contacto con el medio natural, combinando planificación, mantenimiento y una adecuada selección de la vegetación para aumentar la seguridad de las personas y de sus hogares.