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Polémica en las fiestas de Alginet por instalar un toro mecánico con forma de pene: Vox exige explicaciones al Ayuntamiento
Vox Alginet considera la atracción de «muy mal gusto» y cuestiona la supervisión municipal de las actividades organizadas durante las fiestas patronales. La formación reclama revisar los criterios de autorización para evitar que se repitan episodios similares.
Las fiestas patronales de Alginet han quedado envueltas en una polémica después de que entre las actividades festivas se instalara una atracción mecánica con una evidente forma de pene, sobre la que los participantes podían subirse de manera similar a un toro mecánico.
La instalación ha provocado la reacción de Vox Alginet, que ha pedido públicamente explicaciones al Ayuntamiento y ha cuestionado cómo pudo autorizarse una actividad de estas características en un espacio municipal.
La formación ha calificado lo ocurrido como una «auténtica desfachatez y un gesto de muy mal gusto» y considera necesario determinar quién tomó la decisión y qué controles se realizaron previamente.
Los festeros aseguran que fue decisión suya
Según recoge la denuncia difundida por Vox, los propios festeros habrían señalado que la contratación o instalación de la atracción fue una decisión de la organización festiva.
Sin embargo, el partido considera que esta explicación no exime al Ayuntamiento de Alginet de aclarar qué participación tuvo en la autorización de las actividades y qué mecanismos de supervisión se aplicaron.
Vox cuestiona además el posible uso de fondos públicos, aunque con la información facilitada no consta acreditado qué cantidad, si alguna, de dinero municipal se destinó específicamente a esta atracción.
Este extremo resulta relevante para diferenciar entre una actividad contratada directamente por el consistorio y otra organizada por los responsables de las fiestas dentro de espacios o programación municipal.
Vox pide responsabilidades y revisar las autorizaciones
La formación sostiene que las fiestas patronales deben ser espacios destinados a la convivencia y considera que una instalación de estas características puede resultar ofensiva para algunos vecinos y perjudicar la imagen del municipio.
Por ello, Vox Alginet reclama al Ayuntamiento que explique cómo se autorizó la atracción y quién era responsable de supervisarla.
También pide revisar los criterios utilizados para aprobar las actividades incluidas en las fiestas patronales con el objetivo, según sostiene el partido, de impedir que vuelvan a producirse situaciones similares.
La controversia ha trasladado así el debate más allá del carácter provocador de la atracción: la cuestión pasa ahora por conocer quién la contrató, quién la autorizó y si existió financiación municipal directa para su instalación.