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Semaf adopta la reducción de velocidad por motivos de seguridad después de detectar nuevos desperfectos en dos S106 y reclama a Renfe medidas adicionales
Los viajeros de algunos trenes entre Madrid y Valencia están sufriendo retrasos de entre 15 y 25 minutos después de que los maquinistas hayan comenzado a limitar a 200 km/h la velocidad de unidades Talgo S106 Avril. La decisión ha sido adoptada por orden del sindicato Semaf tras la detección de nuevos daños en los bogies de dos trenes.
Las dos unidades en las que aparecieron las nuevas marcas fueron retiradas de la circulación durante la última semana de agosto.
Semaf considera que los controles establecidos posteriormente por Renfe son positivos, pero insuficientes, y reclama una reducción de la velocidad máxima para evitar lo que define como una “degradación acelerada” del material.
Por qué los maquinistas han decidido circular más despacio
La limitación a 200 km/h comenzó a aplicarse al menos desde el pasado viernes, después de comprobarse nuevos desperfectos técnicos.
La medida se concentra en unidades S106 y los maquinistas la aplican por orden sindical alegando razones de seguridad.
Al circular por debajo de la velocidad prevista para estos servicios, algunos trayectos de la conexión Madrid-Valencia están acumulando demoras. La media comunicada se mueve entre los 15 y los 25 minutos.
Qué problemas se han encontrado en los trenes
La preocupación se centra en los bogies, las estructuras que se encuentran bajo los coches ferroviarios y en las que se integran las ruedas y los ejes.
Semaf sostiene que se han detectado nuevas marcas en dos trenes y habla además de fisuras relacionadas con la degradación observada.
El sindicato trasladó las irregularidades a la Inspección de Trabajo.
Renfe respondió intensificando sus medidas preventivas. Entre ellas figura la realización de inspecciones mediante partículas magnéticas y la duplicación de la frecuencia de las revisiones.
Los maquinistas apuntan al comportamiento a alta velocidad
Semaf considera necesario ir más allá de esas inspecciones.
Según el sindicato, las pruebas efectuadas después de retirar los vehículos mostraron una relación entre la degradación observada y los fuertes movimientos y el “comportamiento anómalo” del material cuando circula a velocidades elevadas.
La organización de maquinistas señala que este comportamiento podría estar provocando las fisuras, aunque esta explicación corresponde a la valoración realizada por el propio sindicato.
Más pruebas en los trenes que circulan por Levante
Semaf ha solicitado ahora que los S106 sean parametrizados también en el corredor de Levante.
Estas comprobaciones permitirían registrar su comportamiento durante los trayectos y compararlo con el de otras unidades.
La petición se suma a la reducción de velocidad que ya están aplicando los maquinistas y a las inspecciones reforzadas por Renfe tras la detección de los nuevos desperfectos.


