El Ayuntamiento asegura que ha elevado de 11,7 a 15,9 millones el presupuesto del CEIP Fernando de los Ríos para corregir deficiencias que atribuye al anterior gobierno
El regreso a las aulas ha terminado en batalla política en Valencia. El PSOE acusa al gobierno de María José Catalá de abrir colegios sin terminar, mientras el ejecutivo municipal responde que los retrasos se deben a proyectos incompletos heredados de la etapa de PSPV y Compromís.
La concejala socialista Maite Ibáñez denuncia que hay alumnos obligados a desplazarse entre vallas y zonas en construcción. Sus críticas se concentran especialmente en el CEIP Fernando de los Ríos, donde asegura que falta la cocina del comedor y cuestiona la situación administrativa del centro para impartir clases.
«Empieza el curso y Catalá ya lo ha suspendido», ha afirmado Ibáñez, que acusa al Ayuntamiento de abandonar a las familias y al profesorado.
La respuesta municipal ha sido contundente. El gobierno local sostiene que el PSOE debería explicar por qué durante sus ocho años al frente del consistorio no consiguió poner en funcionamiento ningún colegio nuevo.
Sobre el Fernando de los Ríos, el ejecutivo de Catalá afirma que tuvo que tramitar dos modificaciones para cubrir necesidades que no aparecían en el proyecto inicial. Entre ellas figuran actuaciones destinadas a mejorar el confort climático de las instalaciones.
Estas modificaciones han elevado el presupuesto desde los 11,7 millones de euros de la adjudicación inicial hasta los 15,9 millones destinados actualmente a terminar el colegio.
El Ayuntamiento defiende que el alumnado ha comenzado las clases con garantías de seguridad y asegura que todas las decisiones se han coordinado con la comunidad educativa. El PSOE, en cambio, mantiene que las familias están soportando las consecuencias de una planificación deficiente.
Dos versiones enfrentadas sobre una misma realidad: el curso ya está en marcha, pero las obras y la controversia política todavía no han terminado.





