Índice de contenidos
Los residentes aseguran que llevan meses alertando a la Policía y al Ayuntamiento y reclaman una actuación para recuperar el espacio y mejorar la salubridad del entorno
Vecinos del conocido como Barrio de la Aguja, junto a la avenida del Cid de Valencia, denuncian que llevan meses conviviendo con una situación de degradación creciente en un descampado interior de la zona. Según aseguran, el espacio es utilizado habitualmente para consumir drogas, pernoctar y acumular residuos y enseres abandonados.
La denuncia ha sido difundida por la cuenta Valencia es Queixa, que ha recibido imágenes remitidas por residentes del barrio.
En ellas, según describe la publicación, pueden observarse jeringuillas, utensilios relacionados con el consumo de drogas, basura y distintos objetos abandonados en el interior del solar.
Los vecinos aseguran haber avisado en numerosas ocasiones
Los residentes sostienen que la situación no es nueva y que llevan tiempo intentando que las administraciones intervengan.
Según su versión, han realizado numerosos avisos a la Policía y también han presentado instancias ante el Ayuntamiento de Valencia para comunicar lo que ocurre en el descampado.
Pese a ello, aseguran que el problema continúa sin una solución definitiva.
Reclaman recuperar el espacio
La principal preocupación de los vecinos está relacionada con las condiciones de salubridad y seguridad del entorno.
La presencia de jeringuillas y residuos potencialmente peligrosos genera especial inquietud en una zona residencial, tanto por el riesgo de contacto accidental como por la progresiva degradación del espacio.
Los residentes reclaman ahora una actuación que permita limpiar y recuperar el solar, evitar que continúe utilizándose como punto de consumo y pernocta y frenar el deterioro del entorno.
Una denuncia vecinal pendiente de respuesta oficial
Por el momento, la información procede de los testimonios y las imágenes remitidas por vecinos a Valencia es Queixa.
No consta en la publicación una respuesta oficial del Ayuntamiento sobre las actuaciones realizadas en este punto concreto ni sobre los avisos e instancias que, según los residentes, se han presentado.
La denuncia vuelve a poner sobre la mesa una reclamación que se repite en distintos barrios de Valencia: intervenir antes de que espacios degradados terminen convirtiéndose en focos permanentes de insalubridad, consumo de drogas y conflictividad vecinal.






