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Una mujer ha sido condenada a cuatro años de cárcel por engañar a un octogenario viudo al que conoció en un restaurante de Bruselas
Todo comenzó en un restaurante de Bruselas. Él era un hombre de avanzada edad que había quedado viudo después de 60 años de matrimonio. Ella, según considera probado ahora la Audiencia de Guipúzcoa, le hizo creer que estaba enamorada y que ambos tenían un futuro como pareja. El engaño terminó en Dénia y con cerca de 400.000 euros en pérdidas para la víctima.
La mujer ha sido condenada a cuatro años de prisión y deberá devolver el dinero estafado.
De Bruselas a vivir juntos en Dénia
Después de conocerse, ambos permanecieron durante unos meses en Bruselas y posteriormente decidieron instalarse en Dénia.
En junio de 2022, el hombre compró allí una vivienda pensando que iba a compartirla con quien creía que era su pareja.
La sentencia señala que la mujer consiguió que hiciera constar ante notario una entrega de 132.055 euros a su favor, correspondientes a la cantidad que ella debía aportar para adquirir la mitad de la casa.
Después apareció una casa en Rumanía
Pasados unos meses, la mujer le explicó que necesitaba dinero para comprar otra vivienda en Rumanía.
Le dijo que sería para su madre, que estaba enferma, y para ayudar a un familiar.
El hombre volvió a confiar en ella.
Realizó cuatro transferencias que sumaron 233.500 euros, convencido de que finalmente él sería propietario de aquella vivienda.
También consiguió el PIN de su tarjeta
Las entregas de dinero continuaron.
La acusada consiguió otros 7.500 euros mediante cuatro transferencias y logró que la víctima le revelara la clave de su tarjeta bancaria.
Según la sentencia, utilizó después esa tarjeta en numerosas ocasiones para retirar efectivo sin que el hombre lo supiera ni lo hubiera autorizado.
También envió dinero a cuentas de sus familiares.
Cerca de 400.000 euros
Cuando se sumaron las diferentes operaciones, el perjuicio se aproximaba a los 400.000 euros.
La Audiencia considera que detrás de aquellas entregas estaba una relación sentimental ficticia utilizada para ganarse la confianza del octogenario.
La condena es de cuatro años de prisión y establece que la mujer deberá reintegrar las cantidades estafadas.
Una historia que comenzó con una supuesta relación amorosa y una vivienda para compartir en Dénia terminó convertida en una estafa de cientos de miles de euros.

