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Las ayudas aumentan un 47% y el Consell reclama que los pescadores mediterráneos no sufran a la vez límites de capturas y de días de trabajo
La Generalitat destinará este año 32,7 millones de euros a la pesca valenciana, un 47% más que en 2025. Pero el sector tiene otro frente abierto que no se resuelve únicamente con ayudas: las normas europeas que determinan cuánto y cuántos días pueden pescar las embarcaciones.
Por eso, junto al incremento presupuestario, el Consell está reclamando cambios en Bruselas.
¿Dónde van los 32,7 millones?
La mayor partida será de 15,5 millones de euros para transformación y comercialización.
Son casi un 60% más que el año pasado.
Las paradas biológicas recibirán 8,7 millones y otros 5 millones se destinarán a inversiones a través de los GALP, los Grupos de Acción Local del Sector Pesquero.
Esta última cantidad aumenta un 150%.
Además, habrá 1,25 millones en ayudas directas para las cofradías de pescadores.
¿Qué pretende conseguirse?
Que las empresas puedan modernizarse y mantener su actividad y que el pescado capturado por la flota valenciana consiga un mayor valor cuando llegue a las lonjas y al mercado.
Las ayudas alcanzan a las tres provincias.
En Castellón se mencionan expresamente los puertos de Vinaròs, Benicarló, Burriana, Castelló de la Plana y Peñíscola.
¿Qué está pidiendo la Generalitat a Europa?
Que el Mediterráneo no se regule exactamente igual que otras zonas pesqueras europeas.
El Consell argumenta que buena parte de la flota mediterránea está compuesta por pequeñas embarcaciones y empresas familiares dedicadas a la pesca artesanal.
Una de las propuestas es crear un reconocimiento específico para la denominada flota costera-litoral.
Menos burocracia y revisar las restricciones
También se reclama simplificar los controles administrativos.
Pero probablemente la reivindicación con mayor repercusión para los pescadores sea otra: revisar el sistema que limita el esfuerzo pesquero.
Las comunidades mediterráneas quieren evitar una doble restricción que limite simultáneamente los días disponibles para salir a pescar y la cantidad máxima de determinadas capturas.
Y mirar también qué ocurre en los pueblos pesqueros
La Generalitat plantea que antes de aprobar nuevas restricciones se estudie no solamente su efecto sobre las poblaciones de peces, sino también las consecuencias para el empleo, las empresas familiares y las economías locales dependientes de la pesca.
Esa es la doble estrategia anunciada por Agricultura: más dinero para el sector dentro de la Comunitat y presión en Bruselas para conseguir unas normas específicas para la realidad de la pesca mediterránea.




