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El Consell reclama tres medidas urgentes antes de la nueva campaña y asegura que el Gobierno lleva más de siete meses sin responder a su primera petición
La llegada de cítricos procedentes de Sudáfrica vuelve a enfrentar a la Generalitat con el Gobierno central. El Consell reclama actuar antes del comienzo de la nueva campaña valenciana y asegura que lleva esperando desde el 2 de febrero una respuesta a su primera petición.
Ahora ha vuelto a dirigirse al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, con tres reclamaciones concretas.
1. Vigilar cuánto cítrico está entrando
La primera petición es activar los mecanismos previstos en el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el África meridional para seguir la evolución de las importaciones.
La Generalitat sostiene que las entradas procedentes de Sudáfrica han aumentado considerablemente, aunque en la nota difundida no ofrece las cifras concretas que permitan cuantificar ese crecimiento.
Precisamente reclama analizar los datos para conocer qué efecto tienen sobre las naranjas y pequeños cítricos europeos.
2. Activar una cláusula de salvaguardia si existe perjuicio
Esta sería la medida de mayor alcance.
El Consell quiere que España solicite a Bruselas una cláusula de salvaguardia si los datos demuestran que las importaciones están provocando una perturbación seria del mercado o daños graves a los agricultores.
No significaría automáticamente prohibir todos los cítricos sudafricanos: primero tendría que acreditarse que concurren las circunstancias contempladas por la normativa europea.
3. Más controles contra las plagas
La tercera reclamación afecta a la sanidad vegetal.
La Generalitat pide reforzar las inspecciones en los puertos europeos por el riesgo de entrada de organismos como la mancha negra de los cítricos y la falsa polilla.
El objetivo es evitar que una plaga introducida mediante fruta importada pueda establecerse posteriormente en las zonas productoras europeas.
¿Por qué preocupa especialmente en Valencia?
Porque la citricultura tiene un importante peso económico y territorial en la Comunitat Valenciana.
El Consell considera que los agricultores europeos soportan unas exigencias productivas y fitosanitarias que deberían tener su correspondencia en los productos importados.
De ahí su reclamación de “reciprocidad e igualdad de condiciones”.
La discusión se trasladará necesariamente a Bruselas, porque buena parte de las decisiones sobre comercio exterior y posibles salvaguardias corresponden a la Unión Europea.
La Generalitat pide ahora al Gobierno español que impulse esas actuaciones antes de que avance la nueva campaña citrícola.



