Risto Mejide mostró en Todo es mentira correos facilitados por el pianista. Uno estaba fechado a las 10.44 horas del 23 de septiembre, antes de que Maricarmen saliera de su casa. El copropietario de Urbagestión confirmó además una oferta de 30.000 euros anuales y explicó por qué prefirió esperar a la mediación del Ayuntamiento de Madrid.
Redacción Valencia Noticias | 29 de septiembre de 2026
La segunda parte de la entrevista a Fernando Alonso, copropietario de Urbagestión, ha aportado un dato que obliga a precisar la cronología de las ofertas para evitar el desahucio de Maricarmen Abascal. En la primera parte, Alonso situó los correos de James Rhodes que había revisado después de que se ejecutara el lanzamiento. Tras la pausa, Risto Mejide leyó en directo otros mensajes facilitados por el pianista, entre ellos uno fechado el 23 de septiembre a las 10.44 horas, cuando Maricarmen todavía estaba en la vivienda.
Ese primer mensaje, según leyó el presentador, planteaba comprar el piso por encima de su precio de mercado o alquilarlo por una cantidad superior a la de mercado, y ofrecía disponer del dinero en 48 horas. La existencia de ese correo previo no demuestra por sí sola cuándo lo leyó Urbagestión ni que pudiera haberse cerrado un acuerdo antes del lanzamiento. Sí impide afirmar, como hacía la primera versión de nuestro artículo, que la oferta de Rhodes llegó únicamente después del desahucio.
Maricarmen, de 87 años, salió de la casa en la que había vivido durante décadas el 23 de septiembre y continúa ingresada en el hospital Gregorio Marañón. Ya ha aceptado un acuerdo para regresar cuando reciba el alta: un contrato de ocho años con una renta que no superará el 30 % de sus ingresos netos, estimada por su abogada en torno a los 500 euros mensuales, incluidos gastos y comunidad. elpais.com
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Qué correos mostró Risto Mejide
Durante la entrevista, Mejide explicó que había solicitado a Rhodes los mensajes para cotejar las fechas y el contenido con el relato del empresario. Leyó un correo de las 10.44 horas del día del desahucio en el que el músico proponía comprar o alquilar la propiedad en condiciones económicamente favorables para la empresa.
El presentador leyó después otro correo, fechado a las 14.29 horas, en el que Rhodes ofrecía pagar el alquiler de Maricarmen para que pudiera seguir viviendo allí. Mencionó también un mensaje posterior, de las 16.27 horas, en el que el pianista planteaba adelantar un año entero de la renta y los gastos que pidiera la propiedad.
Alonso confirmó que, tras revisar sus comunicaciones, había tenido constancia de una oferta concreta de 30.000 euros anuales para sufragar el alquiler. Esa cifra equivale a 2.500 euros al mes, aunque la entrevista no establece que se hubiera negociado y aceptado un contrato por ese importe.
El empresario distinguió entre la hora a la que fueron enviados los correos y el momento en que él asegura haberlos visto. Dijo que su bandeja estaba saturada y que pidió recuperar los mensajes. Esa explicación queda atribuida a Alonso. Los correos leídos en el programa permiten fijar cuándo se remitieron las propuestas; no acreditan, sin otros registros, cuándo fueron abiertos por sus destinatarios.
Por qué Urbagestión no avanzó con Rhodes
Según Alonso, Rhodes volvió a escribir el viernes siguiente, cuando ya se había anunciado una reunión con la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS). En ese mensaje, el músico mantenía su ofrecimiento. El copropietario de Urbagestión reconoció que respondió agradeciéndoselo, pero indicó que esperaría al resultado de la reunión de mediación antes de avanzar por esa vía.
Mejide afirmó que también había recibido una copia de la respuesta y que su contenido coincidía, en lo esencial, con lo que Alonso acababa de contar. Acto seguido le planteó la objeción: si Rhodes ofrecía una cantidad superior a la renta finalmente acordada, ¿por qué la empresa no exploró esa opción?
Alonso respondió que había dado su palabra de sentarse con la empresa municipal y que quería conocer el resultado de esa reunión. El presentador le dijo abiertamente que esa explicación no le convencía y sugirió que, tras la repercusión pública del desahucio, Urbagestión necesitaba una salida distinta. Esa fue una valoración de Mejide, no un motivo admitido por el empresario. Alonso mantuvo que decidió esperar por respeto al compromiso adquirido con la mediación.
Una reunión que no se había celebrado en dos años
La segunda parte de la conversación aportó también detalles sobre el encuentro que permitió el acuerdo. Alonso situó la reunión del lunes 28 de septiembre entre las 17.00 y las 21.15 horas. Según su descripción, participaron representantes de Urbagestión, la abogada de Maricarmen, Beatriz Duro, una representante del Sindicato de Inquilinas y responsables de la empresa municipal de vivienda.
Alonso reconoció que era la primera vez en aproximadamente dos años que se sentaban a negociar con el sindicato. Hasta entonces, dijo, los contactos se habían limitado esencialmente a comunicaciones por correo. Sostuvo que la empresa no había promovido otra reunión porque consideraba que las críticas públicas del sindicato dificultaban el diálogo.
Mejide cuestionó esa decisión. Con independencia del enfrentamiento entre la empresa y el sindicato, señaló, había un interés mayor: encontrar una solución para Maricarmen antes de que perdiera su vivienda. El desenlace muestra que una mesa de negociación con esas partes y mediación municipal sí pudo constituirse, aunque lo hizo después del lanzamiento.
La mediación terminó con una fórmula que ambas partes pudieron aceptar. Urbagestión accedió a un nuevo alquiler durante ocho años, calculado según los ingresos de Maricarmen. Su abogada considera que el acuerdo llegó tarde, pero ha confirmado que ella lo ha aceptado y que podrá regresar cuando salga del hospital. elpais.com
Alonso responde a la expresión «pyme buitre»
En el tramo final, el programa reprodujo unas declaraciones de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, en las que calificaba a Urbagestión de «pyme buitre». Preguntado por Mejide, Alonso rechazó esa caracterización.
El empresario afirmó que Urbagestión tiene ocho trabajadores y que el piso de Maricarmen es, según él, la única vivienda en propiedad de la empresa. Añadió que poseen un pequeño local en León y que asesoran operaciones vinculadas a otros negocios, pero negó que sean propietarios de los edificios sobre los que prestan esos servicios. Son datos ofrecidos por el copropietario durante la entrevista; el programa no presentó una comprobación registral de todo su patrimonio.
La distinción que quiso establecer Alonso es que su empresa no es un gran fondo propietario de numerosas viviendas. Esa afirmación sobre su tamaño no resuelve la discusión que originó el caso: las decisiones que tomó respecto a este piso concreto y a esta inquilina concreta.
La pregunta final que Alonso no respondió con un sí o un no
Mejide cerró la entrevista con una pregunta directa: si el caso no hubiera alcanzado una dimensión pública, ¿Urbagestión habría ofrecido a Maricarmen las mismas condiciones?
Alonso no respondió afirmativa ni negativamente. Dijo que una decisión así tendría que hablarla con sus socios, sostuvo que Maricarmen merecía una solución habitacional y señaló que habría preferido que la aportara una administración pública. También reconoció que la situación mediática y las consecuencias que, según denuncia, estaba sufriendo su empresa influyeron en la búsqueda de una salida.
Ese intercambio deja dos hechos claros y una incógnita. Los hechos: Rhodes remitió al menos una propuesta antes de que se ejecutara el desahucio, según los correos leídos en televisión, y el acuerdo de alquiler asequible se alcanzó cinco días después, mediante una reunión en la que por primera vez se sentaron juntos la empresa y el sindicato. La incógnita: si ese mismo acuerdo habría sido posible antes de que Maricarmen saliera en camilla de la casa a la que ahora va a regresar.




