Los brazaletes son personales e intransferibles y permiten utilizar los servicios de los centros de acogida
Las pulseras entregadas para controlar el acceso de los migrantes a los campamentos de Ceuta estarían siendo vendidas por cantidades de entre 30 y 40 euros, según los testimonios recogidos por un equipo del programa Código 10.
Uno de los migrantes entrevistados afirmó que habían intentado venderle uno de estos brazaletes. Otro aseguró que algunas personas estaban comercializando las pulseras facilitadas por Cruz Roja.
Los distintivos son personales e intransferibles. Su función es acreditar que el usuario ha sido identificado y permitirle entrar en el campamento y acceder a los servicios asistenciales disponibles.
Aunque el reportaje recoge varios testimonios sobre esta práctica, todavía no se conoce su alcance ni cuántas pulseras podrían haber cambiado de manos.
Identificación y reconocimiento médico
Según los datos ofrecidos por el Gobierno, en Ceuta se han realizado 3.220 triajes a migrantes mayores de edad.
El procedimiento incluye la toma de huellas, un reconocimiento médico y una valoración de vulnerabilidad. Estas actuaciones se realizan en el paso fronterizo, en la Jefatura Superior de Policía y en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes.
Después de quedar registrados, los migrantes pueden solicitar asilo y someterse a una entrevista para comprobar su nacionalidad y las razones de su salida del país de origen.
El campamento del puerto de Ceuta acoge actualmente a unas 1.700 personas. La supuesta venta de los brazaletes podría alterar el control de los accesos y permitir la entrada de personas diferentes a aquellas para las que fueron expedidos.
Las autoridades deberán determinar ahora si se trata de casos aislados o de una práctica más extendida, además de reforzar el sistema para impedir el uso de pulseras por personas distintas a sus titulares.





