Vecinos del entorno de Plaza Honduras y la avenida Blasco Ibáñez, en València, vuelven a denunciar los problemas de convivencia que, según aseguran, sufren desde hace años, especialmente durante las noches de mayor afluencia.
«El Ayuntamiento nos ignora: el problema lo llevamos sufriendo años», resume uno de los residentes de la zona, que asegura que las quejas vecinales se repiten sin que hayan conseguido una solución definitiva.
Los afectados denuncian gritos, broncas, altercados y peleas en plena vía pública, algunos protagonizados, según sus testimonios, por personas bajo los efectos del alcohol.
Los vecinos reclaman una mayor presencia policial, especialmente durante las madrugadas y en aquellas jornadas en las que se concentra un mayor número de personas en los locales y calles del entorno.
Los «jueves universitarios», de nuevo en el punto de mira
Con el regreso de las clases universitarias, los residentes aseguran que la situación ha vuelto a intensificarse. Señalan especialmente los conocidos como «jueves universitarios», aunque advierten de que los problemas no se producen exclusivamente ese día.
Según explican, algunos episodios también tienen lugar durante el resto de la semana, afectando al descanso de quienes viven en los edificios próximos.
Los vecinos insisten en que no se trata de un problema nuevo y recuerdan que llevan años trasladando sus quejas por el ruido, las concentraciones nocturnas y los incidentes registrados en la calle.
Reclaman medidas para poder descansar
Los residentes piden medidas que permitan compatibilizar la actividad de ocio de la zona con el derecho al descanso de quienes viven allí.
Su principal reclamación es reforzar la vigilancia y actuar ante las situaciones que derivan en peleas o altercados, especialmente durante las horas de madrugada.
«Semana tras semana» vuelven a encontrarse, aseguran, con episodios similares y consideran que las actuaciones realizadas hasta ahora no han conseguido acabar con el problema.
La situación vuelve así a poner el foco sobre Plaza Honduras y Blasco Ibáñez, una de las principales zonas de ocio universitario de València, mientras los vecinos reclaman una respuesta efectiva que evite que las noches terminen entre gritos, peleas y altercados.





