Vox ha reaccionado con dureza este miércoles a la muerte de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio en Madrid se convirtió en uno de los símbolos de las recientes protestas por la vivienda en España.
En una publicación difundida a través de sus redes sociales, la formación comienza con una contundente afirmación: «Han matado a Maricarmen». A continuación, Vox acusa al Gobierno de haber utilizado «el sufrimiento de una persona mayor» para construir una campaña política destinada, según sostiene el partido, a ocultar su responsabilidad en la crisis de la vivienda.

La formación atribuye políticamente esa responsabilidad al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y amplía sus críticas a otros episodios recientes en España.
Maricarmen murió dos semanas después de su desahucio
Maricarmen Abascal fue desahuciada el pasado 23 de septiembre de la vivienda del distrito madrileño de Retiro en la que había residido durante aproximadamente siete décadas. Aquel mismo día abandonó el inmueble en camilla y fue trasladada por los servicios sanitarios a un hospital.
La mujer permaneció hospitalizada desde entonces y ha fallecido este miércoles, 7 de octubre, a los 87 años en el Hospital Gregorio Marañón. Durante su ingreso se había alcanzado finalmente un acuerdo que habría permitido su regreso a la vivienda, algo que ya no pudo producirse.
Su caso provocó una fuerte movilización social y se convirtió en uno de los principales referentes de las protestas por el acceso a la vivienda y contra los desahucios.
No existe una causa médica pública que permita afirmar que «la mataron»
La expresión utilizada por Vox constituye una valoración y acusación política del partido, no una conclusión médica o judicial.
Hasta este miércoles no se ha comunicado públicamente una causa médica concreta del fallecimiento ni existe una confirmación que permita establecer que el desahucio fuera directamente la causa de su muerte. Sí consta que Maricarmen tenía un estado de salud delicado, que fue hospitalizada inmediatamente después del lanzamiento y que permaneció ingresada durante catorce días.
Por tanto, resulta necesario diferenciar los hechos conocidos de las responsabilidades políticas que Vox atribuye al Ejecutivo.
El caso entró de lleno en la batalla política por la vivienda
El desahucio de Maricarmen había adquirido una dimensión nacional. Pedro Sánchez se dirigió públicamente a ella días después del lanzamiento y vinculó su situación a la necesidad de aprobar nuevas medidas en materia de vivienda. El presidente responsabilizó entonces a PP y Vox de haber rechazado anteriormente medidas que, según defendió, podrían haber evitado situaciones como la suya.
Posteriormente, PP, Vox y Junts votaron contra los dos decretos de vivienda impulsados por el Ejecutivo, provocando su rechazo en el Congreso.
La muerte de Maricarmen vuelve ahora a situar su caso en el centro de la confrontación política. Mientras movimientos por la vivienda la presentan como símbolo de las consecuencias de la crisis habitacional, Vox acusa al Gobierno de apropiarse de su historia para construir un relato político y responsabiliza a Sánchez de la situación de la vivienda en España.
La dureza del mensaje anticipa que el fallecimiento de Maricarmen y la política de vivienda tendrán un peso importante en el enfrentamiento entre los partidos durante las próximas semanas.







