La operación Dortra, desarrollada desde Requena con la colaboración de Interpol, ha permitido recuperar íntegramente los 788.788,26 euros transferidos a una cuenta bancaria de Austria. Los investigadores sospechan que detrás del fraude existe una organización criminal que utilizó una empresa pantalla. Una mujer de 23 años está siendo investigada y se encuentra en paradero desconocido.
La Guardia Civil de Valencia ha conseguido recuperar 788.788,26 euros estafados a una empresa perteneciente a un grupo multinacional, después de una investigación que ha requerido la colaboración internacional de Interpol y la intervención de las autoridades judiciales.
La operación, denominada Dortra, comenzó tras la denuncia presentada en Requena por el director financiero de la empresa perjudicada, que había sido víctima de una estafa informática mediante suplantación de identidad.
Los autores consiguieron hacerse pasar por responsables superiores de la compañía y solicitaron una transferencia urgente de casi 800.000 euros para una supuesta operación de adquisición empresarial.
El dinero terminó en una cuenta bancaria austríaca, pero la rápida intervención de los investigadores permitió bloquear los fondos y recuperar posteriormente la totalidad de la cantidad defraudada.
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Los estafadores se hicieron pasar por los jefes de la empresa
El fraude se llevó a cabo mediante una técnica de ingeniería social basada en la suplantación de identidad.
Según la investigación, una o varias personas se hicieron pasar por los superiores jerárquicos del director financiero y le comunicaron la necesidad de realizar una operación empresarial.
La petición consistía en transferir 788.788,26 euros para la supuesta compra de una tercera empresa.
Los responsables del engaño insistieron en que la operación debía ejecutarse de manera urgente e inmediata.
Esta presión temporal fue uno de los elementos utilizados para conseguir que se realizara la transferencia sin detectar previamente el fraude.
El dinero fue enviado a una cuenta bancaria situada en Austria.
La denuncia se presentó en Requena
Tras descubrir lo ocurrido, el director financiero acudió a la Guardia Civil para presentar una denuncia por un presunto delito de estafa cometido mediante medios telemáticos.
La investigación quedó en manos de los agentes del Puesto Principal de Requena, que iniciaron las gestiones para intentar recuperar el dinero.
Debido a la elevada cuantía de la transferencia y a su destino internacional, los investigadores contactaron con la Oficina Central Nacional de Interpol.
El objetivo era activar los mecanismos de cooperación policial que permitieran impedir que los fondos fueran retirados o trasladados a otras cuentas.
Interpol consigue bloquear el dinero en Austria
La colaboración internacional resultó decisiva.
Al día siguiente de solicitar la intervención, los agentes recibieron la confirmación de que se había conseguido establecer un bloqueo temporal sobre la totalidad del dinero transferido.
Sin embargo, para mantener la inmovilización de los fondos era necesario completar los trámites judiciales correspondientes.
El órgano judicial competente tramitó un certificado de embargo, que fue elevado a la Fiscalía de Cooperación Internacional.
Esta actuación permitió consolidar las medidas adoptadas inicialmente y avanzar hacia la recuperación de los fondos.
Una orden judicial permitió recuperar el 100% del dinero
La investigación continuó con la solicitud de una Orden Europea de Investigación para tratar de identificar al titular de la cuenta bancaria receptora.
Unos días después, los agentes recibieron una resolución judicial que acordaba la restitución íntegra del dinero bloqueado.
De esta manera, el 100% de los 788.788,26 euros fue devuelto a la cuenta de origen de la empresa perjudicada.
La operación constituye un ejemplo de la importancia de actuar rápidamente cuando se detecta una transferencia fraudulenta, especialmente si el dinero ha sido enviado al extranjero.
Una empresa pantalla detrás de la cuenta austríaca
Las investigaciones apuntan a que la cuenta bancaria utilizada para recibir el dinero pertenecía a una sociedad mercantil que podría haber sido creada o utilizada como instrumento de una organización criminal.
Según las diligencias, se trataría de una empresa pantalla sin actividad económica real, empleada para canalizar la transferencia fraudulenta.
Los agentes consideran que los hechos podrían estar relacionados con la actuación de un grupo criminal.
No obstante, todavía no se ha conseguido esclarecer completamente la titularidad y el control de la cuenta bancaria beneficiaria.
Investigan a una mujer de 23 años en paradero desconocido
La Guardia Civil mantiene abierta la investigación para determinar la identidad de todas las personas implicadas.
Hasta el momento, figura como investigada una mujer de 23 años que se encuentra en paradero desconocido.
La información facilitada no recoge detenciones relacionadas con esta operación.
Los investigadores continúan trabajando para esclarecer el funcionamiento de la presunta organización y la participación de sus posibles integrantes.
Las diligencias han sido remitidas a la plaza número 3 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Requena.
El fraude del falso directivo: una amenaza para las empresas
La operación Dortra presenta características propias de las estafas conocidas como fraude del falso directivo.
En este tipo de engaños, los delincuentes suplantan la identidad de responsables de una empresa y solicitan transferencias económicas utilizando argumentos de urgencia, confidencialidad o necesidad empresarial.
El objetivo es aprovechar la confianza de los trabajadores en sus superiores y evitar que comprueben la autenticidad de las instrucciones recibidas.
Las cantidades reclamadas pueden ser especialmente elevadas cuando los autores consiguen dirigirse a responsables con capacidad para autorizar operaciones financieras.
Para prevenir estos delitos, resulta fundamental comprobar cualquier solicitud extraordinaria de transferencia mediante un canal de comunicación independiente y previamente conocido.
Una investigación internacional que evita una pérdida millonaria
La recuperación de los fondos ha sido posible gracias a la coordinación entre la Guardia Civil de Requena, Interpol y las autoridades judiciales.
La rápida activación del bloqueo bancario evitó que los responsables del fraude pudieran disponer del dinero antes de que se adoptaran las medidas judiciales necesarias.
Aunque la empresa ha recuperado íntegramente la cantidad transferida, la investigación continúa abierta para identificar a los autores.
La operación Dortra se cierra con la recuperación económica de los 788.788,26 euros estafados, mientras la Guardia Civil mantiene las pesquisas sobre la presunta organización criminal y la sociedad pantalla utilizada para recibir el dinero en Austria.





