Índice de contenidos
Profesionales europeos buscan evitar que sus voces sean clonadas o utilizadas sin autorización, mientras en España el sector confía por ahora en una cláusula específica contra el entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial
La voz se ha convertido en un nuevo activo que los profesionales del doblaje tratan de proteger ante el avance de la inteligencia artificial. Actores y actrices europeos han comenzado a registrar sus voces ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), con sede en Alicante, con el objetivo de disponer de mayores herramientas frente a posibles suplantaciones o usos no autorizados.
La iniciativa está teniendo especial seguimiento entre los profesionales italianos del doblaje, algunos de los cuales ya han recurrido al organismo europeo para intentar blindar jurídicamente uno de los elementos esenciales de su trabajo: su propia voz.
Uno de los primeros casos ha sido el del actor italiano Luca Ward, conocido por ser la voz habitual de Pierce Brosnan en Italia. Según la información difundida, el pasado 1 de junio recibió el visto bueno para aplicar protección sobre su voz.
La clonación de voces preocupa al sector del doblaje
La posibilidad de reproducir artificialmente el timbre, la entonación y otras características de una voz mediante herramientas de inteligencia artificial ha abierto un nuevo debate entre actores, estudios y empresas audiovisuales.
La preocupación del sector se centra especialmente en que grabaciones realizadas para un trabajo concreto puedan ser reutilizadas posteriormente para generar nuevas interpretaciones mediante IA sin la participación del profesional original.
Entre los actores italianos que se han interesado por esta vía figura también Massimo Corvo, conocido por doblar habitualmente a Sylvester Stallone.
La tendencia no se limita a Europa. La información señala también el caso de Taylor Swift, que en abril inició trámites relacionados con la protección de su voz ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos.
La EUIPO tiene su sede en Alicante
La creciente preocupación por las voces sintéticas sitúa además a Alicante en el centro de un debate internacional sobre propiedad intelectual e inteligencia artificial.
La EUIPO, organismo de la Unión Europea encargado de gestionar diferentes derechos de propiedad intelectual a escala comunitaria, tiene precisamente su sede en la ciudad alicantina.
Los movimientos iniciados por profesionales europeos muestran cómo el desarrollo de herramientas capaces de imitar voces está obligando al sector cultural a buscar nuevas fórmulas de protección.
En España todavía no hay una iniciativa similar
En el sector español del doblaje, por el momento, no existe una iniciativa general para registrar individualmente las voces, según explican desde las organizaciones profesionales.
Una de las razones es la existencia de la denominada cláusula IA de la Plataforma de Asociaciones y Sindicatos de Artistas de Voz de España (PASAVE).
Esta cláusula se incorpora desde el 1 de enero de 2024 a las cesiones de derechos en trabajos de doblaje y establece que las voces cedidas para una producción no pueden reutilizarse para entrenar motores de inteligencia artificial.
Evitar que una grabación sirva para crear nuevas voces artificiales
Chema Bazán, de Lucentum Estudios, ha explicado que el objetivo es impedir que las grabaciones de los profesionales puedan acabar utilizándose para generar artificialmente su voz y emplearla posteriormente en otros trabajos.
La protección afecta a posibles usos como el doblaje de películas o la realización de anuncios mediante una reproducción artificial del intérprete original.
El debate sobre la inteligencia artificial entra así de lleno en uno de los sectores donde la identidad profesional depende directamente de la voz, mientras actores y sindicatos buscan mecanismos que permitan aprovechar las nuevas tecnologías sin perder el control sobre las grabaciones y los derechos asociados a su trabajo.


