Índice de contenidos
Alternativa para Alemania duplica ampliamente su resultado de 2021 y logra 39 de los 83 escaños, mientras la CDU sufre un desplome histórico y la entrada de la BSW puede resultar decisiva para formar gobierno
Alternativa para Alemania (AfD) ha ganado con claridad las elecciones regionales celebradas este domingo en Sajonia-Anhalt, en el noreste de Alemania. La formación ha conseguido el 43,8% de los votos y se convierte con diferencia en la primera fuerza del Parlamento regional, aunque se queda sin la mayoría absoluta necesaria para gobernar en solitario.

Según los resultados preliminares difundidos por las autoridades electorales, AfD obtendría 39 de los 83 escaños de la cámara. El resultado supone un enorme crecimiento respecto a las elecciones de 2021, cuando consiguió el 20,8% de los sufragios.
La formación liderada en estas elecciones por Ulrich Siegmund ha logrado así más que duplicar su porcentaje de voto en apenas cinco años.
Hundimiento de la CDU
La otra cara de las elecciones es el fuerte retroceso de la Unión Demócrata Cristiana (CDU). Los conservadores, que ganaron las elecciones regionales de 2021 con el 37,1%, caen ahora hasta el 17,2%, casi veinte puntos menos.

El resultado dejaría a la CDU con 15 diputados, muy lejos de los 39 obtenidos por AfD.
El líder regional democristiano, Sven Schulze, ha calificado la jornada como «un día oscuro» para su partido.
También queda profundamente alterado el actual equilibrio político del estado. Hasta ahora Sajonia-Anhalt estaba gobernada por una coalición formada por CDU, SPD y FDP, una fórmula que ya no podrá repetirse debido, entre otras razones, a la desaparición parlamentaria de los liberales.
SPD, Verdes y La Izquierda quedan prácticamente empatados
Por detrás de las dos principales formaciones aparecen tres partidos con resultados muy similares.
El SPD obtiene el 9,3%; Los Verdes, el 8,9%, y La Izquierda, el 8,6%. Cada una de estas tres formaciones conseguiría ocho diputados.
El secretario general socialdemócrata, Tim Kluessendorf, ha reconocido que el resultado es «dramático», aunque ha destacado que el SPD ha conseguido mantener una parte importante de sus apoyos.
El FDP, por el contrario, se queda fuera del Parlamento. Los liberales obtienen únicamente un 2,6%, frente al 6,2% alcanzado en 2021, y no llegan al umbral mínimo del 5% necesario para conseguir representación.
La BSW entra por solo tres décimas y puede tener la llave
Una de las grandes claves de la noche ha sido la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), escisión de La Izquierda, que ha conseguido superar por muy poco la barrera electoral.
Con el 5,3% de los votos, entra en el Parlamento regional y puede adquirir un papel determinante en las negociaciones.
La situación aritmética es especialmente complicada. CDU, SPD, Verdes y La Izquierda sumarían conjuntamente 39 diputados, exactamente los mismos que AfD.
Además, la CDU mantiene una resolución interna que impide la cooperación tanto con AfD como con La Izquierda, lo que dificulta todavía más la construcción de una mayoría alternativa.
La BSW no cierra completamente la puerta a AfD
La posición de la BSW puede resultar decisiva. Su cabeza de lista, Claudia Wittig, ha asegurado que su partido decidirá «en función de los temas» y se ha mostrado abierta a colaborar con AfD en determinadas cuestiones.
Wittig ha llegado a considerar «completamente antidemocrático» excluir por completo a AfD de cualquier fórmula de gobierno, aunque tampoco ha mostrado disposición a respaldar directamente a los candidatos de las dos fuerzas más votadas.
La BSW propone como alternativa la elección de un ministro presidente independiente, sin afiliación partidista.
Otro de sus dirigentes regionales, Thomas Schulze, ha afirmado que su formación está dispuesta a hablar «con todos los partidos, incluida AfD» y ha reconocido que existen puntos de coincidencia entre ambas fuerzas, especialmente en la posición respecto a Rusia y las sanciones económicas.
AfD quiere gobernar en solitario
Tras conocer los resultados, AfD ha interpretado su victoria como un mandato para gobernar.
Su candidato, Ulrich Siegmund, apuesta por intentar formar un Ejecutivo en solitario y ha descartado realizar grandes renuncias programáticas para alcanzar acuerdos con otras formaciones.
«En caso de emergencia, simplemente habrá nuevas elecciones», ha advertido Siegmund.
La situación abre un escenario político inédito. La AfD está clasificada desde 2023 como formación de extrema derecha por la Oficina Estatal para la Protección de la Constitución de Sajonia-Anhalt, una calificación recurrida por el partido y cuyo procedimiento se encuentra actualmente suspendido.
Si finalmente AfD consiguiera hacerse con el gobierno regional, sería la primera vez en la historia de la República Federal de Alemania que un partido clasificado como de extrema derecha gobierna uno de sus estados federados. La formación ya ganó las elecciones de Turingia en 2024, pero entonces no consiguió reunir los apoyos necesarios para gobernar.
Comienza ahora una difícil negociación
El nuevo Parlamento de Sajonia-Anhalt deberá constituirse como máximo el 6 de octubre, treinta días después de las elecciones.
Sin embargo, la legislación regional no establece un plazo máximo para elegir al nuevo ministro presidente, por lo que las negociaciones podrían prolongarse.
El resultado deja a Sajonia-Anhalt ante un complejo rompecabezas: AfD ha ganado ampliamente las elecciones y controla 39 de los 83 escaños, pero necesita apoyos adicionales para alcanzar la mayoría, mientras los partidos tradicionales afrontan enormes dificultades para construir una alternativa que permita mantener a la formación fuera del gobierno.






