El conseller de Cultura, José Antonio Rovira, ha expresado que el Ayuntamiento de Alzira “ha desistido” del proyecto de la Casa Real como centro cultural Jaume I, debido a que no se han recibido “propuestas de solución” por parte del consistorio. Rovira respondió de esta manera a una carta del alcalde de Alzira, Alfons Domínguez, en la que se acusaba a la Generalitat de “bloquear” la iniciativa.
Desde el Ayuntamiento se señala que, desde noviembre de 2024, cuando se recibió el proyecto de ejecución, se realizaron múltiples reuniones con técnicos de la Dirección General de Patrimonio y se presentó un informe del Instituto de Restauración del Patrimonio de la Universitat Politècnica de València. Este informe confirma que el proyecto cumple con los criterios de la Conselleria y minimiza la afección al patrimonio.
A pesar de que según el Ayuntamiento, se les informó verbalmente de que el proyecto contaba con informes técnicos favorables, la autorización oficial no ha llegado. El alcalde advirtió que la falta de inversión de 2,3 millones de euros afectaría no solo al equipo de gobierno actual, sino a toda Alzira, a la Comunitat Valenciana y a la memoria del rey Jaume I, en el 750 aniversario de su muerte.
Por su parte, Rovira explicó que el proyecto se originó con una autorización de julio de 2023, durante una etapa en la que el anterior gobierno autonómico estaba en funciones, y que un informe técnico planteó dudas sobre la viabilidad patrimonial del proyecto. Según el arquitecto autor del proyecto básico, la ejecución prevista altera injustificadamente el proyecto inicial, contraviniendo la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano, al poder dañar el recinto murario declarado BIC.
Rovira añadió que la Dirección Territorial de Cultura de Valencia buscó minimizar el impacto patrimonial del proyecto. Varias alternativas se ofrecieron al Ayuntamiento tras constatar la incompatibilidad entre el proyecto básico y el de ejecución. Desde la reunión del 30 de julio de 2025, la Conselleria no ha recibido respuestas del consistorio sobre las alternativas propuestas.
El conseller destacó que la Conselleria ha colaborado con el Ayuntamiento de Alzira para encontrar una solución viable que preserve el patrimonio cultural. Además, insistió en que la colaboración no se limita a la Casa Real, ya que también abarca el proyecto de la Muralla de la ciudad y otros, como la intervención en la Torre dels Coloms en la Murta, cuyo comienzo está previsto para 2026 con una inversión de un millón de euros.
En relación al proyecto de la iglesia de la Murta, Rovira reiteró la oferta de colaboración para subsanar deficiencias y obtener la autorización pertinente, poniendo a disposición los servicios técnicos de la Conselleria para cumplir con la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano.