La ciudad de Alzira, en Valencia, será escenario este sábado de la XXXVI procesión diocesana de la Semana Santa, donde participarán diversas juntas de hermandades y cofradías de la región, incluidas algunas que sufrieron daños considerables por la dana del pasado 29 de octubre.
Salvador Navarro, presidente de la Junta Diocesana de la Semana Santa de la diócesis de Valencia, expresó su reconocimiento al esfuerzo de localidades como Albal y Benetússer, que han tenido que empezar desde cero tras las pérdidas sufridas. Según comentó, estas comunidades apenas han podido salvar unas pocas vestimentas y vestas antiguas, mientras que sus estandartes, cruces guía y muchas imágenes han quedado muy deteriorados. Destacó que lo más doloroso para ellos es la pérdida del material escenográfico que utilizaban para las representaciones de la Pasión en las calles, aunque confían en que podrán recuperar todo con el tiempo.
A pesar de las dificultades, Navarro resaltó que estas cofradías han decidido participar tanto en la exposición diocesana como en la procesión, demostrando su compromiso con las tradiciones. En particular, Albal presentará en la procesión un Cristo yacente que fue rescatado ileso tras varios días flotando en aguas causadas por las inundaciones, gracias a la calidad de la urna de madera en la que se encontraba.
Aunque las celebraciones de Semana Santa se llevarán a cabo dentro de la parroquia, las manifestaciones de religiosidad popular en las calles se verán afectadas este año, indicó Navarro. Sin embargo, confió en que la Semana Santa y sus tradiciones se recuperarán.
Las cofradías y hermandades de la Junta de la Semana Santa han reunido donativos para ayudar a la reconstrucción de la Semana Santa de Benetússer, aunque esta última decidió destinar dichos fondos a Cáritas, considerando que había mayor necesidad. La solidaridad ha prevalecido también en Alzira, donde se recolectaron fondos a favor de Benetússer.
El año anterior, Benetússer fue designada sede diocesana de la Semana Santa, pero los actos se suspendieron debido a un incendio en Campanar y la posterior dana. La Junta diocesana ha incorporado una cláusula para que Benetússer tenga prioridad en ser sede en el momento que lo desee, tras las localidades de Sueca y Cullera que están asignadas para los próximos años. Las sedes diocesanas se rotan anualmente, con un intervalo aproximado de veinte años entre cada localidad.
La procesión diocesana, cuyo recorrido se extenderá por cerca de seis horas, dará inicio a las 16:30 horas desde la exposición diocesana hasta la Iglesia de Santa Catalina de Alzira, con la participación de las hermandades y cofradías de la Junta. La exposición, que se celebra en los casales de las fallas Camí Nou y Plaça Alacant, incluye una muestra del patrimonio religioso de la diócesis, con la participación de 35 pueblos de Valencia y estará abierta hasta el viernes 4 de abril, ofreciendo una selección de pasos, imágenes, fotografías, estandartes, vestimentas, tambores y piezas rescatadas del barro tras la dana.