La firma con sede en Seattle (estado de Washington, EE.UU.), que presentó hoy sus cuentas trimestrales, obtuvo un beneficio neto por acción de 14,10 dólares en los primeros nueve meses, frente a los 2,39 logrados en el mismo período del año pasado.

Por su parte, los ingresos acumulados en lo que va de año alcanzaron 160.504 millones de dólares, un 37 % más que entre enero y septiembre de 2017, cuando logró 117.413 millones.

Durante este período, Amazon ha logrado reducir ligeramente su deuda a largo plazo, que ha pasado de los 24.743 millones con los que cerró el anterior ejercicio fiscal a los 24.684 millones actuales.

Por sectores, los ingresos de Amazon Web Services (AWS), el segmento de la compañía dedicado a la computación en nube y considerado de importancia estratégica por la propia empresa, crecieron un 47 % respecto a los nueve primeros meses de 2017 hasta situarse en los 18.225 millones.

La firma de Seattle destacó el buen comportamiento de su rama dedicada a las ventas a empresas, Amazon Business, lanzada en 2015 y que genera alrededor de 10.000 millones anuales de facturación en ocho países distintos, entre ellos EE.UU., Japón y Alemania.

“No estamos reduciendo el ritmo. Amazon Business logra nuevos clientes a cada momento, entre ellos grandes instituciones educativas, gobiernos locales y más de la mitad de empresas de la lista Fortune 100”, indicó en un comunicado el consejero delegado y fundador de la compañía, Jeff Bezos.

Los resultados de Amazon no fueron bien acogidos por los inversores en los parqués de Nueva York, y la empresa se dejaba un 9,10 % en las operaciones electrónicas posteriores al cierre del mercado hasta situarse en los 1.620 dólares por título.