El pintor valenciano Gonzalo Aller, quien falleció a los 51 años debido a un cáncer, dejó como legado un videojuego llamado ‘Mutant Ace’. Esta creación, que Aller desarrolló completamente en solitario, quedó inconclusa debido a su prematura muerte. Ahora, su lanzamiento tiene un propósito solidario: recaudar fondos para la investigación contra el cáncer.
Nieto del afamado artista José Peris Aragó, Gonzalo Aller exploró diversas formas de expresión en vida, incluyendo el dibujo, la pintura al óleo y el cómic. Uno de sus últimos emprendimientos fue este videojuego, en el que trabajó durante casi tres años mientras su salud se iba deteriorando.
‘Mutant Ace’ es un proyecto que Aller diseñó, escribió, ilustró y programó por completo. Está disponible de forma gratuita en la web https://mutantace.itch.io/mutantace, acompañado de una campaña para apoyar a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) con donaciones voluntarias.
Familiares y amigos del artista resaltan que, a pesar de ser una creación individual, el juego posee cohesión y carácter, con una historia completa, controles bien articulados y un universo propio. Un momento significativo del juego es cuando el protagonista cae al vacío, un punto hasta donde Gonzalo pudo desarrollar antes de que su enfermedad lo detuviera, convirtiéndose en una potente metáfora de la interrupción de su vida y obra.
El proyecto ha sido publicado post-mortem por su familia, no solo como homenaje a Gonzalo Aller, sino como una forma de convertir su memoria en una acción solidaria. Aunque el juego es gratuito, se alienta a los jugadores a realizar donaciones a la AECC para apoyar la investigación y brindar apoyo a quienes enfrentan esta enfermedad.
Las contribuciones pueden realizarse directamente a través de la página web oficial de la AECC, en https://www.contraelcancer.es/es/dona, entre otros canales.
Descargar, compartir o simplemente jugar ‘Mutant Ace’ significa contribuir a mantener vivo el legado de Gonzalo Aller, al tiempo que se le da un sentido a su obra póstuma, describen sus allegados. Para ellos, esta creación va más allá de ser un videojuego incompleto; es el testamento creativo de alguien que nunca dejó de imaginar y crear.