Cinco artistas valencianos afectados por la dana presentan la “nueva vida” de sus obras en la Fundación Chirivella Soriano
Valencia, 11 Abr. – La Fundación Chirivella Soriano en Valencia inaugura una exposición titulada ‘Después de la dana’, en la que cinco artistas de la región, afectados por la gota fría conocida como dana, dan nueva vida a sus obras. El evento subraya el poder del arte para resurgir, según han declarado los artistas: “Nos ayuda a curarnos y a vivir este proceso”.
La presentación de la muestra tuvo lugar este viernes en la sede del museo y contó con la participación de su director, Manuel Chirivella; el periodista Salva Torres; y los cinco artistas protagonistas: Gema Alpuente, Juan Olivares, Hugo Martínez-Tormo, Rubén Tortosa y Regina Quesada. La exposición, abierta desde este sábado hasta el 22 de junio, narra las historias de resistencia de los artistas mediante piezas restauradas o creadas especialmente para la ocasión, reflejando la memoria, la transformación y la capacidad de renacer a través del arte.
Manuel Chirivella explicó que la idea de esta exposición surgió a raíz de un artículo de la revista Makma, escrito por Salva Torres, que describía las dificultades enfrentadas por estos artistas tras la devastación provocada por la dana. Según Chirivella, la muestra es un “fiel reflejo” y “memoria plástica” de un drama sin precedentes, y subrayó que el arte debe encargarse de contar estas historias, pues el relato es “el único mecanismo que engendra tiempo”. Considera que para los artistas comienza un “nuevo tiempo”, encontrando el estímulo para continuar en la adversidad.
Torres destacó que la exposición permite al público ver las huellas de la naturaleza a través de sus creaciones, y señaló el valor de la muestra como testimonio de memoria colectiva en una sociedad que tiende a olvidar. Los artistas agradecieron a la Fundación Chirivella Soriano por la oportunidad de exhibir sus obras después de lo sucedido, afirmando: “Nos ayuda a curarnos y a vivir este proceso”.
La implicación del museo en promover esta exposición ha sido destacada por los artistas, quienes con sus diferentes sensibilidades y un problema común, pueden contar su realidad a través del arte.
En el primer sector de la exposición, Rubén Tortosa presenta ‘Geografías del error (Memorias de instantes aleatorios)’, incluyendo obras nuevas y objetos de su taller que quedaron sumergidos por el barro. El artista, activo desde 1987, ha trabajado con tecnologías digitales y ha exhibido su obra en exposiciones internacionales en países como España, Francia y Brasil, entre otros.
El segundo sector muestra las obras de Regina Quesada, cuyo estudio en Picanya fue afectado, y de Juan Olivares de Catarroja. Quesada exhibe ‘El relicario’, basado en papeles rescatados del estudio tras la riada. En 2023, recibió la Beca de la Casa de Velázquez por su proyecto ‘Piedras: Sobre una geología del territorio’. Por su parte, Olivares presenta ‘Renacer libera’, una serie de piezas salvadas de su taller con la huella del barro, junto a cinco obras colaborativas elaboradas con Patricia Gómez y Maria Jesús González, derivadas de murales y pinturas del suelo de su estudio.
El tercer sector abarca las obras de Gemma Alpuente de Algemesí y Hugo Martínez-Tormo de Valencia. Alpuente presenta ‘Respirar a través del arte durante realidades convulsas’, exponiendo piezas restauradas y ensambles hechos con fragmentos salvados. Cofundadora de MOAV, Alpuente ha desarrollado un estilo pop/street personal, centrado en la experiencia inmersiva entre 2020 y 2023. Hugo Martínez-Tormo, tras perder su taller y trabajar en un espacio cedido, revela ‘El eco de una existencia efímera’, series de gran formato que reflejan la influencia del barro. Este artista combina su formación en ingeniería agrícola y bellas artes para explorar temáticas como la ecología mediante instalaciones interactivas y electrónicas, entre otros medios.